- 07 SEP 2010
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- EEUU aumenta inversión en infraestructuras. En España, todo lo contrario...
EEUU tiene un 10 por 100 de desempleo. España un 20%. EN EEUU se anuncia un plan de inversión en infraestructuras de 39.000 millones. En España se recorta...¿qué sucede?
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El Presidente Obama acaba de anunciar un plan de inversión de nada menos que 38.800 millones de euros destinado a infraestructuras. Se trata, claro, de dinero público. De mas dinero público, porque ya se invirtieron cantidades ingentes en el saneamiento del sistema financiero, cantidades que todavía no se sabe bien como van a ser recuperadas, en el caso de que efectivamente lo sean. Lo curioso, o al menos lo que a mas de uno puede causar perplejidad, consiste en que se trata de una política que choca frontalmente con la que parece ser se está aplicando, o intentado aplicar, en Europa.
Para ser mas directo: en España se anuncia un recorte en infraestructuras. En EEUU se divulga un plan de gigantesca inversión. La crisis es común a todos, cada uno con sus peculiaridades, pero a todos nos afecta. Entonces, ¿como es posible que se apliquen teóricos remedios radicalmente contradictorios?.
Desde hace ya un tiempo se viene percibiendo la diferencia esencial entre las estrategias de Japón y EEUU, de un costado, y Europa, singularmente Alemania, de otro. Por estos lares europeos primó, y parece que sigue primando, la reducción del déficit público como objetivo prioritario. Siendo esto así, parece claro que solo hay dos mecanismos para conseguirlo: reducir el gasto y aumentar los impuestos. Y de eso hacen gala algunos países. En España, por ejemplo, seguramente tarde y mal, se reduce el gasto público y se aprueba, por ejemplo, un incremento del IVA, al tiempo que se incurre en un espectáculo, ciertamente esperpéntico, con el llamado “impuesto a los ricos”.....
Por eso no puede extrañar, en este contexto, que el Ministro Blanco anuncie una reducción de inversión en infraestructuras y, al tiempo, deje caer soto voce comentarios tendentes a avisar de una posible subida de impuestos. Poco importa, a estos efectos, que el recorte sea vacilante y en puntos contradictorio, y que esas declaraciones en voz baja evidencien la falta de conexión entre algunos ministerios, entre ellos el de Economía, aunque hemos de reconocer, con pena, que las fluctuaciones, cambios de criterio, desconexión entre ministerios y sensación de improvisación permanente parecen formar parte del paisaje político propio de la acción del Gobierno en Economía. Y no sólo en este crucial territorio, pero ahora me ocupo de esta materia.
Cuando comentamos este recorte de inversiones en infraestructuras anunciado por Blanco en el programa el Gato al Agua, ya dejé clara mi opinión: las infraestructuras cumplen un papel directamente conectado con la competitividad empresarial. Con otros asuntos también, pero ahora hablamos de la competitividad empresarial porque es factor decisivo para salir de la crisis. Aunque hemos mejorado en los últimos años de forma notable, todavía creo que en este campo de las infraestructuras no estamos a idéntico nivel que Alemania, por ejemplo. Así que un recorte de estas inversiones cuando tus objetivos están cumplidos, no es de idéntica sustancia al que practique otro país al que todavía le queda camino por recorrer. Y si las infraestructuras afectan a la competitividad y sin competitividad empresarial no crearemos empleo estable, entonces, -así dije- estas decisiones son extremadamente peligrosas y muy sensibles.
Además, pero sólo además, hay que tener en cuenta, nos guste o no, que las empresas que trabajan en esos sectores acumulan una gran porción del empleo total, así que reducir sus potenciales de ingresos genera expectativas negativas precisamente para el costado mas sensible: el desempleo.
No deja de ser curioso que EEUU justifique esta decisión precisamente en la necesidad de crear empleo. Los americanos se sitúan, creo recordar, en un entorno del 10 por ciento de desempleados.Y les parece algo intolerable. Y lo es. Nosotros, lamentablemente, alcanzamos cifran que doblan esos dígitos. Lo malo es que no vemos fácil horizonte para remediarla a corto plazo. Hasta el Ministro -todavía- de Trabajo ha dicho que con suerte en cuatro o cinco años...
EEUU y Japón se han dado cuenta de que la fortaleza de la recuperación de su economía es mucho menos potente de lo que se pensaba. Es más, parece que en algunos aspectos hay vacilación en el devenir inmediato. Quieren cortar por lo sano, o por lo que les parece mas sano. Ponen de nuevo dinero público. Yo tengo claro que el dinero público puede funcionar como política de cebar la bomba, pero todo lo que se base en dinero artificial acaba siendo artificial. Si sirve para crear riqueza real, para estimular su creación, bien. Si es para generar una especie de ilusión financiera, peor, porque a la larga se paga.
Nosotros, en Europa, teníamos países a los que era imprescindible meter en cintura en lo que a las cuentas públicas se refiere. Una cosa es un exceso de austeridad y otra legitimar, perpetuar un despilfarro intolerable. Grecia dio la señal de salida de estas alarmas. Irlanda, Portugal y España siguieron el camino. La disciplina implica eliminar un gasto público absurdo, propio de un Estado elefantiásico, con una estructura que reclama reformas urgentes, y de unos gobiernos que consumen dinero en materias carentes de otra justificación que el intento de secuestrar electoralmente a ciertos colectivos.
Pero ahora hay que seguir creciendo y en España parece que no lo tenemos demasiado bien. No vemos en el horizonte inmediato tasas iguales o superiores al dos ciento de crecimiento del PIB. Y no crecer es mantener cifras intolerables de desempleo. Y en este contexto es preferible, sin la menor de las dudas, actuar sobre recortes de otros gastos, que los hay, antes de reducir inversiones en infraestructura. Sufre el empleo y la competitividad empresarial. A la larga ambas cosas resultan coincidentes. En este punto lo que acaba de aprobar EEUU debería llamarnos a reflexión
Y además, saber una cosa: que Alemania es Alemania y no es España. ¿Obvio, no?. Pues sí, pero conviene traducir la obviedad en comportamientos concretos. Ellos van a lo suyo. Ayer me decía un amigo que las cifras de crecimiento de Alemania son buenas. Si, pero sobre todo para ellos. Si recortan demasiado, nosotros sufriremos. Y, si además, ellos piden subida de tipos de interés, algo que a nosotros no nos conviene en absoluto....Por eso me preguntaba en el articulo anterior ¿quien manda en Europa?.
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Nací en Tui, (Galicia) el 14 de Septiembre de 1948. La sangre de mi madre viene de Covelo (Galicia) y la de mi padre de Allariz (Galic ...