- 30 DIC 2009
- 62comentarios
- Economía
- La gran Batalla
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La lucha entre la inflación y la deflación sigue sin ganador a la vista. El gobierno tiene que rolar una gran cantidad de deuda, mientras que el sector de la vivienda debe seguir pagando una gran cantidad de deuda con tasas de interés cada vez más altas. Mientras tanto, los inmuebles comerciales tienen un cerca de un billón de dólares para rolar… Todo esto es deflacionario. China sigue reduciendo costes y exportando productos más baratos, lo cual también es deflacionario. Las economías de todo el mundo no parece que estén cogiendo tracción, que también es deflacionario.
Y contra toda esta presión deflacionista, la Reserva Federal está imprimiendo enormes cantidades de dinero en un esfuerzo para empujar la economía de los EE.UU. Los consumidores estadounidenses no están comprando y continúan recortando gastos. Y siguen haciéndolo porque no han visto ninguna sola medida para ellos. Tengo un medidor que me dice exactamente cómo va esta batalla, y ese no es otro que el gráfico de la velocidad del dinero.
La velocidad del dinero mide cuán rápido se mueve un dólar a través de la economía de EE.UU., a mayor velocidad mayor inflación.
Creo recordar de mis días de Universidad que la velocidad del dinero debe estar
moviéndose entre los 1,5 y las 1,7 veces.
En este momento la velocidad del dinero es inferior a 1,0 veces y eso no ha
ocurrido jamás en las últimas cuatro décadas. Es más, hace un mes rompió a la
baja de nuevo y vuelve a querer dirigirse a la baja con una venganza.
Para aquellos de ustedes que no siguen este indicador, se trata de un entorno altamente deflacionario. La disminución de la velocidad del dinero es aún más sorprendente cuando la comparamos con la gran cantidad de dinero fiduciario que la FED ha creado. Cuando comparo estos dos gráficos y tengo en cuenta el deterioro del primero de ellos, la única conclusión que puedo sacar es que la próxima ola en venir será de deflación y será verdaderamente devastadora, por lo que no acabo de creerme que la inflación esté llamando a la puerta.
En la sesión de ayer tuvimos más de lo mismo. Se mantiene la ruptura alcista de los índices y como ya decíamos en el informe de ayer, continua la falta de decisión. El la jornada de ayer el Dow Jones no aportó ningún cambio pues cerró con recortes de 1,67 puntos en los 10.545,41.
Hay que decir que en la sesión del lunes el Dow marcó un nuevo máximo por cierres que no logró confirmar el Transportation. Esa confirmación llegó en la sesión de ayer, en la que el Transportation aunque por tan sólo un punto, logró un nuevo máximo por cierres al cerrar en los 4.188,16 puntos.
Las señales alcistas que se generan por la teoría Dow luchan con las divergencias bajistas de los mercados de los últimos meses. Para tener una resolución, tendremos que esperar al 2.010 y ver si los índices son capaces de alejarse de la parte alta del lateral que ha delimitado los movimientos de los índices americanos en las seis últimas semanas.
Por el momento parecen contar con el beneplácito de la teoría Dow y en el más corto plazo los indicadores también confirman los movimientos al alza, de modo que aquellos con posiciones alcistas en el futuro del Dow, deben permanecer tranquilos, con el stop de ganancias en los 10.450 porque si finalmente el Dow logra alejarse de la parte alta del lateral, asistiremos a un importante movimiento alcista que podría llevar al Dow a la zona de los 10.633 puntos y más tarde a testear los 10.817...
Este es nuestro último comentario de este año. El lunes nuestros suscriptores dispondrán del comentario mensual de Enero del 2.010. Les deseamos a todos un FELIZ AÑO NUEVO y tengan mucho cuidado con la carretera.
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TEMAS: Economía