- 18 DIC 2009
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- Contubernio de viejetes y mafiosos contra monseñor Munilla.
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Ya nos vamos conociendo. Al estupor producido por la declaración antieclesial de 131 sacerdotes de la diócesis de San Sebastián contra su obispo, ciscándose en la promesa que al ordenarse hicieron al que les ordenó y a sus sucesores, le ha seguido la publicación de datos concretos que nos permiten confirmarnos en las primeras impresiones.
La diócesis guipuzcoana está envejecida y politizada. Por lo que supusimos que los firmantes eran un conjunto de viejos y de nacionalistas. Ayer ya identificamos al Treviño condenado a prisión por su auxilio a etarras. Hoy podemos hablar de algunos más.
Varios de los firmantes han cumplido este año sus bodas de oro sacerdotales. Por lo que rondarán los 75 años. Todo un frente de juventudes. Y seguramente algunos más ya las habrán cumplido en años anteriores.
Estos son los jovenzuelos que reclaman a gritos su jubilación tras cincuenta años de servicio. Aunque no sepamos bien a que. O sí lo sepamos.
Juan Martín Aguirre Iruin, "parroko" de la Sagrada Familia.
Bernabé Arizmendi Garmendia, "parrokoa" de Zestoa.
José María Calvo Muniain, coadjutor S. Pío y Urki (Eibar)
Ignacio Guezuruaga Manterola, Arantzazuko A. M. Parrokoa (Irún)
Juan José Mancisidor Larrañaga, parroko Itziar (Zarauz)
José María Ormazábal Etxeberría, coadjutor de San José y capellán de Zorroaga (Santa María)
Boni Urkizu Arbelaitz, parroko S. Esteban Oiartzun (Errenteria)
Juan Otaegui Otaegui, u Otaegi Otaegi, según le dé, parroko Corpus Kristi (Tolosa), religioso aunque de momento no sabemos de que orden o congregación.
Martín Mendizábal Mujika o Muxika, también según le dé y también religioso, aunque tampoco sepamos de que familia.
Nueve jubilatas, cuántos más habrá, que han querido manchar su hoja de servicios, tal vez manchadísima ya, firmando este penoso escrito.
Lo del también firmante, también religioso y cuasi imberbe muchachuelo pues sólo tiene 60 años aunque ya muy próximo a que le caigan los 61, Joxe Maria Arregi Guridi es ya porno duro eclesial.Este franciscano, del Consejo Pastoral y Guardián de Arantzazu, antes ministro provincial, nos cuenta una historia mafiosa y repugnante de rastreo del disco duro del ordenador que tuvo monseñor Munilla en Zumárraga y que dejó en la parroquia. Para que luego se quejen del ministro Rubalcaba.
Lo que civilmente podría tener apariencias presuntamente delictivas, eclesialmente parece abominable. Y el franciscano lo cuenta sin inmutarse. No es de extrañar que bajo sujetos como ese Aránzazu presente un aspecto desolador. La comunidad franciscana llegó a tener 170 frailes más un centenar de novicios. Hoy son 35 franciscanos con una media de edad de más de 70 años. Y eso lo decía el Diario Vasco hace casi dos años. Pues ya serán menos y más viejos.Poco tendrá que guardar el Guardián.
Esto es lo que se opone a monseñor Munilla. Ciertamente muy triste pero no demasiado preocupante. Son una especie en vías de extinción.
P.D-: Un amable lector me dice que identifico al firmante Joxé María Arregi Guridi, firmante del manifiesto, con José Arregui Olaizola que es quien ha referido la repugnante y desmentida historia del ordenador de Zumárraga. Ambos son franciscanos pero distintas personas. Mi comunicante añade: "El primero fue el provincial anterior y guardián de Aránzazu, el segundo es profesor de la Facultad de Teología de Vitoria y de Deusto. Un tío asqueroso y engreído. Sebastián lo retiró de Pamplona por heterodoxo y se prodiga como voz discordante e hipercrítica de todo. Conozco a ambos, el primero es progre pero sano, el segundo es aborrecible. Incluso dentro de la misma comunidad.".
Sobre su "teología" Luis Fernando Pérez Bustamante acaba de dejarnos una sabrosísima anécdota en la que intervino directamente Urs von Balthasar. Que le tenía enorme aprecio. Perdón, quise decir desprecio.
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