- 23 DIC 2011
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- Hoy va de Argentina
Me lo envían desde Roma
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La lectura del post sobre la presentación de la renuncia del cardenal arzobispo de Buenos Aires al cumplir 75 años ha movido la pluma de un amigo romano que me ha enviado dos artículos, y me anuncia más, sobre la personalidad de Bergoglio y sus mañas. Mío no hay más que esta introducción. Yo no sabía ni quien era este Pedachio, agente del cardenal en Roma según se dice. Sí tengo, en cambio, las mejores referencias del obispo paraguayo que se menciona.
Andares de Pedacchio en su territorio de Paraguay
Sería bueno dar algún ejemplo de cómo el sacerdote Pedacchio, oficial de la Congregación para los Obispos, informa al Cardenal Bergoglio y manipula según sus indicaciones información que es confidencial –además, claro, de distorsionar y de crear evidencias.
Según fuentes fidedignas, algunas de las más recientes actividades del Cardenal de Buenos Aires y de sus minutantes en la Curia se han concentrado sobre un obispo de Paraguay. Recordemos que el Paraguay es, precisamente, el país del que se encarga Pedacchio en la Congregación para los Obispos.
Ya hacia fines del año 2008 se había producido una curiosísima filtración de información altamente confidencial. Un obispo de Paraguay, Rogelio Livieres, había entregado al Papa una carta personal y confidencial durante la visita ad limina en la que le señalaba algunos de los acuciantes problemas en el nombramiento de obispos de ese país –uno de esos obispos acababa de acceder a la presidencia de la República, contra toda ley canónica, y después se hizo público lo que los obispos paraguayos guardaban con silencio: había procreado algunos hijos «según la carne», para utilizar la expresión de las Escrituras.
Esa carta, personal y confidencial, fue filtrada a la prensa del Paraguay para atacar a ese obispo que busca una mejora en los nombramientos episcopales. Con grave detrimento, claro está, para Mons. Livieres. Nadie, salvo Livieres, conocía el texto de esa carta en Paraguay. Y él sólo había entregado una copia al Papa. Probabilísimamente, fue el mismo Pedacchio quien, como oficial encargado de Paraguay en la Congregación para los Obispos, «filtró» esa información bajo secreto pontificio.
Hasta ahora, lo que nos han informado algunos amigos de Asunción sobre este tema. Pero, según nos hemos ido enterando desde Argentina y la Santa Sede, la atención privilegiada del Cardenal Bergoglio a ese obispo paraguayo no se ha ido desgastando con el tiempo. Por el contrario, no ha hecho sino crecer.
A Bergoglio, del Paraguay, le importa sobre todo que no avancen las vocaciones sacerdotales para el Seminario de Ciudad del Este, una verdadera bofetada al progresismo reinante que alientan tanto algunos obispos paraguayos como el mismo Bergoglio. Lo que más le preocupa es que no triunfe la renovación eclesiástica y litúrgica que el Papa promueve y que algunos llaman «la reforma de la reforma», es decir, la vida litúrgica conforma a lo establecido por el Concilio Vaticano II, celebrada en la dinámica de la «hermenéutica de la continuidad». Le preocupa que se estén formando tantos sacerdotes nuevos en un fluido y habitual contacto con la Forma Ordinaria y Extraordinaria, algo muy poco usual en América Latina.
La estrategia general de Bergoglio sería desacreditar la obra de renovación eclesial encarada por Mons. Livieres no desde la doctrina o la liturgia, adonde encuentra mucho eco en la Roma de Benedicto XVI, sino en los procedimientos de promoción vocacional.
De hecho, en la reunión general de la O.S.A.R. (Organización de Seminarios de la República Argentina), el 10 de noviembre de 2011, en el Seminario de La Plata (Provincia de Buenos Aires, Argentina), surgió el tema a partir de uno de los superiores del Seminario de Buenos Aires –supuestamente revelando un secreto pontificio– acerca de una legislación particular que estaría prepando la Santa Sede para restringir los «pases» de seminaristas de un seminario a otro. Se mencionó como ejemplo un caso del Seminario de Ciudad del Este, con nombre y apellido. Se dijo en esa reunión que la Santa Sede «procesó» a un obispo paraguayo –léase, Mons. Livieres– por haber recibido a un seminarista proveniente de Buenos Aires, sin haber pedido los informes canónicos, y procediendo a ordenarlo diácono, también según ellos, sin los requisitos académicos.
Seamos honestos. Aunque Bergoglio habría pedido sanciones para Livieres, no hacía falta ir hasta Paraguay –la tierra vigilada por Pedacchio– para encontrar supuestos ejemplos de estos casos. Ocurren, en efecto, a menudo en la misma Argentina. Y no pocos son los seminaristas que huyen despavoridos del propio Seminario de Buenos Aires –y, a decir verdad, no sólo por razones litúrgicas. Que se nombrara directa y públicamente a este obispo, que por otra parte nos cuentan está ofreciendo tantos buenos frutos en su tierra, quiere decir que Bergoglio y sus informantes están queriendo al menos desacreditarlo, si no arruinarlo. Amén de la enorme injusticia que supone este ataque para el buen nombre del seminarista, que en realidad no tuvo ninguna sanción disciplinar ni fue acusado de nada grave. Así lo reconoció públicamente en su momento el Rector del Seminario de Buenos Aires, el P. Giorgi, quien, sin embargo, después no alzó ni una tímida voz para defenderlo.
La cosa no terminó ahí. Semanas después, fue tratado este tema –de nuevo con nombre y apellido de los «involucrados»– en la reunión del Consejo Presbiteral de la arquidiócesis de Buenos Aires. Siempre buscando afectar el buen nombre de obispos que no están bien vistos por el Cardenal.
Alguien tiene en conciencia la obligación de expresar lo que tantos otros callan, por miedo, o por temor a ver arruinada su carrera en represalia. Todo se sabe en la arquidiócesis de Buenos Aires. La pena es que lo que surge de esas fuentes es distorsionado, cuando no mentiroso. Y entonces es cierto más que nunca el dicho acerca de que «de Roma viene lo que a Roma va», puesto que enseguida, apenas disparadas las difamaciones o calumnias, adiestrados informantes como Pedacchio llevan «el caso» a Roma, a los «contactos» clave, para sembrar infamias o pedir sanciones.
Bajo los archimanifiestos signos de humildad que ostenta, Bergoglio esconde no pocos deseos de poder real. Los ha tenido desde sus orígenes en la Guardia de Hierro y su antigua relación con la P.2 (con su probada relación con el Almirante Massera). La suerte del Cardenal es que fue atacado en estos puntos por un periodista llamado Verbitzky, quien se ha desacreditado debido al manifiesto odio visceral que le tiene a la Iglesia en la Argentina. De ese modo, su ataque a Bergoglio se reputa como tendencioso, a pesar de que su investigación fue seria y bien documentada.
Pero volviendo sobre las aparentes preocupaciones de Bergoglio sobre el Seminario de Ciudad del Este, en Paraguay, sorprende tanto desvelo cuando uno piensa que su propio Seminario deja mucho que desear. Es sabido que hay seminaristas de dudosa moral que suelen dirigirse espiritualmente con algunos de los menos recomendables obispos auxiliares del Cardenal. «El Jesuita» –como reza el título de su autocomisionada biografía– que descuida tanto la vida espiritual y la formación de su clero en vías de extinción, no guarda el menor prurito a la hora de acusar. Su especialidad es la acusación a obispos por presunta homosexualidad, o afinidad con la homosexualidad, o por protección de homosexuales en sus seminarios o en el clero. Otra de sus herramientas es la acusación de problemas psíquicos. Tiene para ello un equipo de psiquiatras a su disposición, que le elaboran los «informes» útiles para el caso.
Es una lástima que la Argentina, y en alguna medida el Paraguay y una parte del CELAM –donde él no está presente sino gracias a sus minutantes– tengan que pagar las consecuencias de sus artimañas. ¿Quedará la próxima generación de obispos hipotecada por estas campañas?
Quien quiera conocer toda la verdad sobre Bergoglio no tiene sino que recomponer: recoger y analizar el conjunto de información que hay sobre el Cardenal – no chismes, ni acusaciones anónimas, sino afirmaciones hechas por autorizados pastores. Sólo se encontrará con la dificultad de que, quien traiciona al Papa revelando secretos pontificios, o quien difama y calumnia, también es capaz de hacer desaparecer algunos folios o las mismas carpetas de los informes de la Curia romana. Al fin y al cabo, todo vale para acreditarlo como el «Elegido», tal como suele explicar su lema episcopal.
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21 Comentarios
Qué raro una nueva muestra de connivencia entre la Iglesia y una dictadura militar que pasa de soslayo en un artículo. Cuando nos pongamos a ello tiembla Roma, aunque como la ciudad Eterna es bastante acomodaticia no pasará nada. Nunca pasa nada. Y luego hablaremos del genocidio del aborto...
Un signo escatologico de fuerza del E.S. parece internet tambien para los asuntos de la Iglesia y el cristianismo en general. Y en efecto estas denuncias son mas necesarias que nunca, y ahora en la aldea global cibernetica y mediatica, parar los pies al INICUO infiltrado hasta en las cuspides romanas, desde hace tiempo se rumorea y dice, pero es que ahora le llegan hachas para tumbar esos arboles mal plantados, según lo que disponga Dios, ...y que casualidad con los jesuitas, sí, no existe casualidad tampoco para uno.
Agradezco en el alma a 45469300 la aclaracion sobre Punta del Este y Ciudad del Este. No me es desconocida la diferencia. Pero hasta ayer anduve con 40 de fiebre a causa de una asunto bronquial muy fuerte esta semana que esta remitiendo gracias a los antibioticos. Muchisimas gracias de todas maneras y Santa navidad.
Vanlop, ¿te refieres a la publicidad de Unicef, la agencia abortista de la ONU? Esa que considera que es un "derecho" de los niños el MORIR antes que nacer en la pobreza.
Si es así, yo ahora mismo estoy viendo el aviso.
No existe o al menos yo no lo he encontrado, un lugar donde exponer quejas a Intereconomía por lo que no pued quejarme de la publicidad agresiva.
Ignoro si D. Fco José dijo algo, pero estoy leyendo esto y comentando sin que parezcan anuncios. ¿Casualidad? ¿Alguien se ha caido del burro? ¿Ha habido muchas quejas? ¿alguien de peso se ha quejado?
Lo que sea, debemos fleicitarnos y esperar que no continuen por ese camino absurdo.
Esta gentuza, si no tiene temor de Dios, al menos que tenga temor a la prensa, y que sus fechorías se vean descubiertas antes del Juicio Final delante de todos. De esta manera, se les puede conceder, a través de su propia humillación, el don de la conversión.
Aún así, bajo el Pontificado de Benedicto XVI no perdemos las esperanzas. Nadie creía que Mons. Leónard fuese nombrado Arzobispo de Manilas-Bruselas; nadie creía que el impresentable Mons. Mahony fuera reemplazado por un Arzobispo católico, Mons. Gómez; nadie creía que Mons. Chaput, el más combativo Obispo de Estados Unidos, fuera promovido a una sede cardenalicia; etc. Por eso, es que en Argentina aguardamos un milagro, un cambio de aires, posible sólo con la paciencia y perseverancia de nuestro amado Pontífice.
Y notas como éstas ayudan a dar claridad en un mundo donde todo vale, excepto la defensa de la fe y de la verdad.
Existe una gran duda y por tanto una controversia sobre si es eclesial (no sé sio va bien la palabra, pero creo que se entiende lo que quiero decir) criticar a determinados personajes de la jerarquía. Pues parece que sí. Porque desde que todo se sabe y dede que todo se grita desde las azoteas o sea desde internet, más de cuatro se cuidan mucho en lo que hacen. Y creo que eso salimos ganando.
Entiendo que los enemigos no necesitan nuestra munición para tirar, ya la buscan ellos solos. Pero es que no necesitan munición teniendo la Iglesia tan infiltrada. Bastará que se descubran las miserias de cualquier infiltrado para que los medios adictos monten una campaña feroz.
Tal como ocurrió con los casos de pederastia. Casos porcentualmente insignificantes frente a los casos en otras religiones o profesiones, pero parece que la Iglesia está llena de esos miserables.
Precisamente, si el primer caso que se conoció se hubiera grtado desde las azoteas, no hubiera habido un segundo caso. pero se ocultó y aparecieron muchos más.
Y para finlizar mis intervenciones (la Navidad me pone locuaz, está visto), quisiera abundar lo dicho anteriormente con una anécdota : una buena prima mía, católica, que vive ahora en Córdoba (Arg.) y colabora con el movimiento Schoenstat, me ha mandado una tarjeta navideña virtual que le llegó desde esta agrupación eclesial. La cual reproduce un saludo navideño que difundió la Arquidiócesis de Buenos Aires. La cual a su vez transcribe íntegramente un articulete del Card. Carlo Mª Martino. Que es, como era de esperar, como todos los articuletes que escribe el Card. Carlo Mª. Martino.
¡Ah, si yo creyera en las casualidades!
Pero no, no creo.
Como complemento de mi comentario anterior, y teniendo en cuenta que Mons. Bergoglio es jesuita:
Quisiera decir que el hecho tan lamentable de que las congregaciones religiosas como los jesuitas, salesianos, franciscanos, dominicos y otras (que fueran otrora vanguardia invicta de la Iglesia) sean ahora sucursales del Enemigo en su inmensa mayoría, no debe hacernos cejar de pedir por su pronta y total restauración. Ellas son hijas de la Iglesia, que en su momento se han cubierto de gloria y han expandido las frontaras de la Cristiandad. No las repudiemos en su hora oscura, sino roguemos al Dueño de la mies para que las exorcise.
Nos hagamos como el arzobispo de Dublin, que en vez de luchar para recuperar a los falsos católicos que abundan en nuestras parroquias, los conminó a un increíble "retiro voluntario"!!.
Estimadísimo don Francisco:
Agradezco profundamente este post. No sabe lo edificante y esclarecedor que es para los argentinos. O quizás lo sepa. Como debe saber también lo comprometedor que resulta tratar estos temas. Vea usted si no el comentario #1, hecho desde la ignorancia más supina que cuál es la actual y tremendísima problemática de la Iglesia : los quintacolumnas que con toda parsimonia, con toda premeditación, y con todo el cinismo, se dedican a torpedear, un día sí y otro también la misión de la Iglesia. Y son en los hechos enemigos acérrimos de los papas. Y hacen buenísima letra antes de ser promocionados a las más altas cumbres del escalafón eclesial. Y mantienen un tono moderado y amable, pacífico e impávido, que ha hecho a algún despistado decir de Mons. Bergoglio que es un "santo". Pues sí, hay que reconocerlo, para quien no conoce los entresijos curialescos, Mons. Bergoglio es un cardenal irreprochable.
Quisiera aprovechar la ocasión de este importantísimo post que usted ha publicado (importantísimo no sólo para los argentinos, pues hay varios como iguales o peores que Bergoglio, Schonborn y Carlo Martino se me cruzan ahora por la memoria, pero hay más) que son cabezas de puente del enemigo. ¡Esto hace que ya no sea necesaria la sangrienta persecución de antaño para mantener sometida a la Iglesia a los dictados de los poderosos! Así que a cuidarse de decir esa zonzera tan trillada de que en la Iglesia ahora hay libertad y que no existe persecución. No, la persecución ahora es peor, es más sofisticada. Increíblemente sofisticada. Lástima que algunos van a enterarse recién en el Juicio Final.
Como bien lo deja entrever el artículo de su amigo romano, los hijos de la viuda ganan por ahora la partida. Pero el Señor puede barrerlos de un soplido, hay que pedírselo con insistencia. Especialmente en ocasión de la renovación del titular de la Arquidiócesis de Buenos Aire, puesto clave si los hay.
Oremos.
#6:El responasable último de esta publicidad impuesta no tiene a Dios en lo primero.
Federico Arturo:
Tengo una persona muy cercana que opina lo mismo que usted y dice que no es caritativo criticar las actuaciones y escándolos del clero y el episcopado pues es dar leña a los enemigos de la Iglesia.
En sentido contrario le argumento que la labor verdaderamente caritativa es es barrer de la Iglesia a los indeseables, no por que no los desemos en la Iglesia sino por que ellos mismos no desean de hecho pertenecer a una Iglesia en que todos nos consideramos pecadores y ellos suelen considerar que no tienen pecado por que el pecado no existe, y en una Iglesia en que hacemos profesión de fe en el Credo y ellos apenas dicen creer en el Poncio Pilato. Todo ello no por que tratemso de averiguarlo, sino por que lo proclaman a los cuatro vientos, dando una visión falsa de la Iglesia.
Qué confundido de ciudades anda el padrecito hoy!!! Punta del Este y Ciudad del Este no son la misma cosa y no pertenecen ni por equivocación al mismo país. Además Ciudad del Este es una especie de emporio de la basura y de la corrupción del enclave de tres países, y Punta del Este un balneario de alta cotización mundial del nivel de Niza, Saint Tropez y similares, y en URUGUAY!!!!
Deve existir um "Pedacchio" Brasileiro no Vaticano também. Pelo nível calamitoso como as coisas andam por aqui. Até os considerados " conservadores" não apoiam as iniciativas do Santo Padre como o Summorum Pontificum. Um exemplo é o que nos mostra o Fratres in Unum e a polêmica com o Arcebispo de Uberaba.
No puede ser menos que el primate de la Argentina se dedique a hacer travesuras con su amigo pinocho. Sin embargo el tema paraguayo de Punta del Este y su obispo Livieres, dieron problemas en 2008-2009, por la facilidad con que dicho prelado incardino a un clerigo argentino expulsado de dos sitios por temas escabrosos. Lo nombro sobre la marcha directorespiritual del seminario.Un grupo de laicos -dicho sea de paso, instigados por el obispo presidente lugo, dada su animadversion a livieres- organizo manifestaciones y publico escritos. Al obispo no se le ocurrio otra cosa que publicar una pastoral defendiendole incondicionalmente. Y luego se vio que habia causas pendientes con la justicia etc... y que no era defendible bajo ningun aspecto. Arreciando las presiones, fue el mismo Livieres quien le invito a perderse.
D. Fco José, tengo muy claro que usted poco puede hacer en Intereconomía, pero tal vez una queja sirva para algo si hay otros que también se quejan.
La queja es la publicidad agresiva que vienen utilizando. Hasta que no te tragas el anuncio no puedes acceder a lo que te interesa. Creo que es una falta de respeto a los lectores, que aunque no pagamos, contribuimos con nuestra presencia a la buena marcha de la empresa.
Además una publicidad tan agresiva debe ser ilegal y seguramente viola unos cuantos artículos de varios códigos.
Disculpe esta petición, pero no sé si podré plantear la queja directamente a Intereconomía.
Que el Vaticano está lleno de intrigas es cosa sabida, pero lo que ya no es tan sabido que esas intrigas llegan hasta el círculo más cercano al Papa.
Ante estas insensateces de curas que no guerdan secretos, de cardenales a los que les gusta el poder y demás ralea, sólo nos queda la oración y pedir que el Espíritu ilumine a Su Santidad y pueda poner un poco de orden entre tanto aprendiz de diablo.
D. Francisco hoy quiero dirigirme a Vd. con todo el cariño habido y por haber, los cristianos estamos de fiesta y celebramos el nacimiento de Jesus el hijo del Rey de Reyes.
Y parece que nuestro corazòn se trasmute hacia estadios que en el resto del año estàn simplemente poco aflorados.
Imagino que en Argentina como en la Patagonia habra cristianos unidos por el hilo invisible de la Navidad que nos recuerda que es un ejercicio para la celebraciòn para la alegria y para abrir nuestros corazones.
Vd. sabe lo dificil que es hoy en dia ser cristiano estamos rodeados de mucho verbo preconcebido pero nuestra isla es solida y està exhenta de todo lo que sea incomprensiòn
Por eso los cristianos al espiritu de Belèn nos sentimos contentos y podemos decir
el vrbo se hizo carne
Feliz Navidad
Paco Pepe:
Excelentes sus palabras. Que el Señor lo bendiga abundantemente para que pueda proseguir en su brillante tarea de denostar herejes, para que los fieles de buena voluntad no confundan al lobo con el pastor.
Sé que no necesita mi apoyo, pero personas como Federico Arturo no han entendido que hoy servir a la Iglesia quiere decir muchas veces denunciar y clamar, por el bien de las almas; sobre todo cuando muchos Obispos callan miserablemente.
Seguro que estos "políticamente incorrectos", de vivir hace dos mil años atrás habrían criticado las palabras del Bautista por llamar a sus contemporáneos "raza de víboras", e incluso al mismo Señor, por llamar a los fariseos "sepulcros blanqueados".
Corrijo: Me retiro DE comentar...
Dado que estamos ya en vísperas, casi, de Navidad le propongo, apreciado blogger, que, si tiene a bien y no es en menoscabo de sus altos principios y sus deberes éticos y morales, considere la posiblidad de, por unas horas, hasta digamos el día 26, aparcar este tipo de "posts" de contenido tan poco edificante, tan de intrigas palaciegas, de puñaladas por la espalda, de dimes y diretes, de correveidiles, de chismorreos de sacristía, de maniobras curiales, en fín, tan dignos de figurar en un novelón decimonónico de factura anticlerical.
Porque esto da una imagen tan escandalosa de TODO el clero, de TODO el episcopado, a pesar de que quiere darla sólo DE UNOS CUANTOS, que si comprendieran como lo ve el común de los católicos se guardarían muy mucho de andar esparciendo estas cosas los unos de los otros, porque salen todos salpicados. Así que propongo un poco de si no de reconciliación, sí al menos de pausa en el combate. En la Edad Media existían la "treguas de Dios". Pues algo así, más o menos, y salvadas, claro está, las distancias de todo tipo.
Yo por mi parte, e independientemente de lo que usted libérrimamente haga, me retiro comentar en su blog, en el que tan amblemente me tolera... hasta el día 27. Por tanto, aprovecho para felicitarle a usted y a sus muchos lectores y a los demás "comentaristas" la Navidad, y desearles que la pasen en buena compañía y en paz y armonía, con los suyos pero también, si es factible, con "todos los hombres de buena voluntad". Así sea.
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