- 04 OCT 2010
- 2comentarios
- Roma Criminal, una historia de quinquis
Basada en un libro de Giancarlo de Cataldo, esta serie italiana nos trae un cuento de los 80 a base de bandas esquizofrénicas en busca de un poder tan efímero como sangriento.
-
Nombre: Roma Criminal. Director: Stefano Sollima. Estado: Emitida. Conclusión: Hasta que se asentaron las reglas, el mundo fue un caos lleno de quinquis con pistola. Temática: Historia barriobajera italiana con y sin mafia; una epopeya delictiva de los 80 con droga, prostitución y sangre.
Hay algo, inquietante, en las historias de los 80. Hay algo que huele a muerte y a generación perdida en las historias de una gente a la que le vino grande un futuro que se estaba creando ante sus ojos. Ahora, hoy, tenemos la sensación de que todo pasa a nuestro lado pero, relativamente, conocemos nuestros miedos y nuestras inseguridades. Nos han hablado de ellos.En los 80, en cambio, todo estaba llegando y por llegar. La droga aparecía entre los desencantados en forma de polvo blanco y brillante o adosado a una jeringa que adornaba parques y cementerios. Se asentaron las bases (a nivel social) de lo que es nuestra sociedad y entre tanto, hubo quien decidió apurar los resquicios para jugarle una carta al miedo. Y perdieron.
Aún así, en esos cuentos queda siempre un resquicio para la heroicidad como si los atracos y las muertes de aquellos días fueran una especie de regreso de un Robin Hood espídico, heroinómano y navajero. Pero no fue así.
Por que aquí, los protagonistas destilan locura y ansias de juventud a partes iguales. Sin nada que perder y mucho que ganar, la psicosis en la que viven les induce a la delincuencia, a un presente con un futuro imaginado pero poco probable. En Roma Criminal todos están locos pese a que a través de las canciones y de los finales de los primeros episodios nos vendan una “ley de la calle” en la que Micky Rourke sería un simple advenedizo.
Por eso, Roma Criminal (Romanzo Criminale, en el original) destila un aire a película de Eloy de la Iglesia aunque sea sin esa imagen cutre propia de aquellos años. La producción y el guión respetan los parámetros de calidad de una miniserie de 11 capítulos que, con altibajos, consigue atraer la atención sobre una historia de criminales chapuzas que terminan por convertirse en criminales a secas.
Porque Roma Criminal no es una historia sobre la mafia, aunque la ecuación del título nos lo pueda parecer. Lo dice la serie: “Roma no quiere dueños” y, aunque ellos no se lo creen, a lo largo de los episodios el espectador se va dando cuenta de que, efectivamente, esa es la realidad. La cruda realidad.
Así, Roma Criminal comienza en el hoy para contar lo que pasó en el ayer. Ese primer flashback que no tiene continuidad es un comienzo muy prometedor aunque la historia, en sí, tarde en arrancar. Una historia que se centra en una banda, la del Libanés, que un buen día decide secuestrar a un Marqués en la Italia de las revueltas sociales, el comunismo y el asesinato de Aldo Moro. Así, en el argumento se mezclan quinquis y políticos, comunistas y mafiosos para terminar de conformar un país que se estaba convirtiendo en lo que es hoy.
De esta manera se conforma una especie de “Cuéntame” de lo barriobajero en la que, más allá del devenir de la familia Alcántara se nos cuenta la historia del borracho del bar. Y ahí está uno de sus principales aciertos y, a la vez, errores. Al no ser tan sólo una historia “de lo criminal”, la serie acaba convirtiéndose en un friso social de lo ocurrido, algo que para el espectador extranjero puede hacer que la serie se alargue y retrase el bautizo de sangre y fuego que todos esperamos.
Aún así, y para qué negarlo, la serie merece la pena y se convierte en una de esas producciones europeas (y mediterráneas) que nos permiten vivir en la fantasía de que otra ficción es posible. Más allá de Raphaeles y Rocios Jurados.
Pd. Volviendo a Eloy de la Iglesia: Uno de los protas de Roma Criminale, apodado “Frio” es clavadito a uno de los fetiches del director español: José Luis Manzano. Y es que los quinquis siempre tuvieron un aire. Ahí lo dejo.

-
Tweet
TEMAS: las series de mi televisionroma criminalSeries de televisiónSeries Yonkis