GanónimoM me ha puesto en bandeja el comentario. La alarma social creada por el taller de masturbación financiado por la Junta de Extremadura tiene todo el sentido. Como ha denunciado el sindicato Manos Limpias, estamos ante la presunta comisión de un delito contra la "integridad moral (provocación sexual y corrupción de menores)". El escándalo es mayor cuando el presidente extremeño, Fernández Vara, tenía 'fama' de hombre cristiano, hasta el punto de haber sido elogiada su formación católica hace tiempo, incluso en círculos eclesiales, por pertenecer a una cofradía católica de su pueblo natal (Olivenza, Badajoz), entre otros aspectos.
Lo que debiera sorprender es que el presidente no haya salido imediatamente a los foros para impedir semejante intromisión en el derecho de los padres a educar a sus hijos en estas materias, como recoge taxativamente la Constitución Española, y para cesar a sus responsables. Lo que apunta GanónimoM sobre "salida del armario" y el lobby gay, sin citarlo, es del todo cierto. Cogam, consulten Internet, asesora a numerosos centros educativos públicos con la ideología de género, ya saben, aquello de que el sexo es una opción cultural y otras tesis que denuncia con enorme claridad Jesús Trillo en su libro 'Una revolución silenciosa' (Ed. Libros Libres).
Es sorprendente, por cierto, que algunos se hayan rasgado las vestiduras al escuchar la palabras de Mons. Martínez Camino, secretario general de la Conferencia Episcopal, al defender con coherencia, y con contundencia, el derecho primario y fundamental a la vida. ¿Acaso esperaban escuchar otra cosa? Yo mismo estuve presente en el acto esta semana, como otros periodistas, y casi al final, le pregunté: ¿Se ha puesto en contacto el Gobierno, o aledaños gubernamentales, con los obispos españoles, para cambiar impresiones sobre este proyecto de ley de aborto? Respuesta: "No, que yo sepa. Además, el derecho a la vida es innegociable". Por si había alguna duda. El holocausto de millones y millones de bebés en el seno de sus madres, en todo el mundo (incluido España) y desde hace décadas, no tiene comparación con ningún exterminio conocido. Y el transfondo es el mismo: la corrupción del sentido de la sexualidad, la ausencia de aprecio a la vida, y de cualquier escrúpulo ético.
Un apunte más: mientras la presidenta del Consejo de la Juventud de Extremadura, Laura Garrido, juega a pervertir a niñas y niños con el dinero de los contribuyentes y la complacencia del presidente Vara, el paro juvenil se dispara y las peticiones de ayuda a Cáritas crecen más de un 40 por ciento en el primer semestre de 2009. ¿Les parece adecuado semejante gasto en capital humano, en educación, como denuncia GanónimoM, con la que está cayendo? ¿O han perdido la noción de la realidad en aras de semejante mamarrachada?
Jamás pensé, ingenuo de mí, que el título de este blog viniera al pelo para este comentario. Lo que dice Fernández Vara en su blog es indigno de una autoridad pública, a menos que todos estemos mal informados, salvo él y su Consejo de la Juventud. Lo cual es improbable. Las imágenes de televisión con los juguetitos eróticos no engañan.