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  • 14 MAY 2010
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  • El despido de Paco González en la SER

    Paco González

    Cientos de personas pierden su empleo cada día, pero por ellas no se moviliza ni el tato. Por no protestar, ni siquiera protestan los camaradas sindicales. Desde este punto de vista, puede sonar chirriante el escándalo que ha estallado a raíz de las desavenencias profesionales y posterior cese del director del programa de la Cadena SER, Carrusel Deportivo... sorprendente, sí, pero el hecho es que la polémica está servida, con página en facebook incluida. Hasta tal punto ha llegado la tensión, que el protagonista del entuerto se ha visto obligado a publicar una carta de agradecimiento a muchos de los oyentes que se habían movilizado en internet para protestar por su despido fulminante. Mientras escribo estas líneas, viernes 14 de mayo a mediodía, el nombre de Paco González sigue encabezando los titulares de la información general que circula por el ciberespacio español.

    Me trae esta controversia a la memoria los similares casos que saltan a la esfera pública de modo recurrente por motivos parecidos. Las discrepancias profesionales no alcanzan una repercusión pública tan notable como las de este viejo oficio llamado periodismo. No necesito esforzarme para recordar las batallas de los Herrero y García en Antena 3, Jiménez Losantos en la Cope, Luis María Ansón en ABC, Pedro J. Ramírez en Diario 16, Zarzalejos en Vocento... en fin, no son pocos los ceses de periodistas que han levantado una inmensa polvareda y suscitan numerosos y enconados comentarios en los foros de internet y en las tertulias familiares

    No obstante, en el caso de Paco González, sin entrar a analizarlo minuciosamente, existen dos factores que, desde mi punto de vista, agudizan la polémica. El primero, que se trata de un periodista de radio. El segundo, que dirige un programa deportivo. Cualquier consumidor habitual de medios -o sea, todo el mundo- sabe que ninguna plataforma puede superar los vínculos emocionales que establece la radio entre oyentes y comunicadores. Todas las semanas escucho un par de veces, desde la mesa de opinión de El Color de la Tarde, de Radio Inter, las llamadas que hace la audiencia. Puedo asegurar que, a pesar del enojo que muchos expresan por la situación del país, no hay llamada sin algún saludo cariñoso hacia María José Bosch, la directora, o hacia los tertulianos que la acompañamos. Los que hemos escrito columnas en periódicos sabemos que llegar a algo parecido a través del papel, aunque se puede conseguir,  cuesta muchísimos años más. Eso, los que lo logran (como Campmany y, en menor medida, Ussía o Umbral).

    Añadan a estos sentimientos los que bullen en torno a las celebraciones deportivas. ¿Cómo creen que recordarán los seguidores del Atlético el último gol de Forlán frente al Fulham? Apuesto a que muchos ya lo han bajado como tono de sus móviles.

    No se puede discutir que Luis María Ansón, por citar nuevamente a un ejemplo conocido, es un periodista de sobradas cualidades profesionales. Ahora bien, ¿se le extaña más que a otro gigante del oficio llamado José María García? Yo creo que no. A día de hoy son muchos más los que piden el regreso de García a las ondas que de Ansón al papel (aunque, como indican acertadamente algunos comentarios de este post, tampoco es que el público esté como loco por que vuelvan...) A lo que voy: El motivo no se halla en el mensaje, sino en el medio. Si es verdad que la prensa y la política mueven las inteligencias, no lo es menos que radio y deporte hacen lo mismo con los corazones.

    Volviendo a Paco González, al que yo por cierto yo he escuchado más bien poco (me inclino más por la Cope y Punto Pelota) sirva de muestra este comentario que leo en internet: "cuando mi padre estaba en el hospital muriéndose, sólo quería que le trajéramos la radio para escuchar a Paco y El Carrussel". Insisto en que no pretendo posicionarme en la discusión, pero como observador externo me surge la duda si los directivos habrán valorado suficientemente el factor sentimental antes de tomar una decisión tan draconiana. Ahí está la duda... pero me temo que me voy a quedar con ella.


  • TEMAS: despidoEl CarrusselPaco Gonzálezprisaser


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