- 12 AGO 2010
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- Más memoria histórica: el PSOE y su experiencia en el trato con terroristas
Cuando el PSOE gobernaba durante la guerra civil, entregó la cartera de Justicia a un individuo que se jactaba de haber sido "terrorista".
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Les prometo que me voy a portar bien unos días y no voy a dar más la chapa con nuevos videos de la memoria histórica. El de hoy es el último, en serio. Al menos, insisto, por unos días. Me van a disculpar, pero es que esto de youtube me está flipando durante estas cálidas noches vacacionales que aprovecho para alimentar el blog, amén de mi curiosidad. Resulta que mientras hurgo entre los videos y testimonios de la Guerra Civil, me he encontrado con un breve y elocuente discurso, de apenas 3 minutos, pronunciado por el anarquista Joan García Oliver en el primer aniversario de la muerte de ese legendario combatiente de métodos batasunos llamado Buenaventura Durruti. Es decir, a finales de 1937.
Rememora García Oliver algunas escenas de sus inicios como luchador social y los padecimientos que conllevaron, él y los suyos, hasta el advenimiento de la “gloriosa” república, que como todos sabemos gracias a la LOGSE y a Zapatero constituyó el periodo más sublime de la historia de España en cuanto a libertades y respeto de los derechos humanos se refiere. Basta con preguntarle a los cristianos de la época para corroborarlo.
El video no tiene desperdicio. Lo más alucinante, sin duda, se observa cuando el orador proclama con orgullo que formó parte de un grupo terrorista: “los mejores terroristas de la clase trabajadora”, para más señas. O cuando califica a los integrantes de este grupo al que pertenecía como “los reyes de la pistola obrera de Barcelona”. De este modo, cuenta Oliver, vencieron a una especie de escuadrones de la muerte que había creado la patronal catalana y los movimientos políticos anexos. Supongo que si viviera en nuestros tiempos se refiriría a CiU, ¿no? O sea, que si no entiendo mal, vencieron a los terroristas practicando un terrorismo más eficaz -léase criminal- que el del adversario. “Golpeamos más fuerte, más a la cabeza”, se jacta, el muy bestia. Y tan a la cabeza... por ejemplo, cuando dos de sus compañeros se cargaron al cardenal arzobispo de Zaragoza Juan Soldevila y Romero.
Pues bien: a este fulano fichó el PSOE cuando recibió el encargo de formar gobierno. Ahora empiezo yo a explicarme de dónde viene la actitud de Eguiguren. Bueno, bueno, pues les dejo con el video de marras. Son tres minutitos, nada más.
Mola un taco, ¿verdad? Digamos que el gachó deja las alocuciones de Queipo de Llano a la altura del betún.
Bueno, a lo que íbamos. Decíamos arriba que este individuo de verbo florido, García Oliver, llegó a fungir durante la guerra civil como ministro de Justicia bajo el gobieno del pacífico Francisco Largo Caballero. Como lo oyen: de Justicia. Aquello fue como fichar a Cristina Almeida para ser relaciones públicas de Corporación Dermoestética... pero tampoco nos extraña... conociendo el devenir de la II República Española. Claro, así también se explica uno que durante el tiempo que Oliver ocupó el despacho ministerial fueran asesinados más cristianos, por el hecho de serlo, que en tiempos del emperador Diocleciano. No me pregunten cómo hizo un anarquista para adecuar sus principios al ejercicio del poder, porque mis noches no dan para tanto, pero conste que no se trató del único caso. A Federica Montseny le pasó lo mismo. Muy ácrata y muy ministra, la señora.
Con todo, al líder del PSOE y jefe de gobierno Largo Caballero le vino de perlas la presencia de García Oliver, pues éste intentó de apaciguar los ánimos entre anarquistas y comunistas, que decidieron sacarse los ojos mutuamente en Barcelona a principios de mayo del 37.
Por mucha memoria histórica, mucha condena del franquismo, mucha prohibición de los símbolos y mucha monserga que se invente ZP, bastan videos como éste para imaginarse qué tipo de república podía ser aquella que encargaba la cartera de Justicia a un pájaro como Joan García Oliver.
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TEMAS: franquismoGarcia OliverGuerra Civilley de la memoria historica