Actualizado 11:44 (04-07-2008)
Es improbable, pero Trichet tenía que ejercer sus prerrogativas en la medida de sus responsabilidades.
JOSÉ CAVERO
Como estaba en el guión más estricto, Trichet despreció presiones y argumentos “de la otra
parte”, y aplicó su mandato: afrontar la inflación. Y no hay otro argumento en sus manos que
la elevación de tipos. Los gobiernos sí tienen medidas alternativas que aplicar, como son la
liberalización de los sectores de actividad, la flexibilidad laboral..., pero los gobiernos suelen
ser remisos a enfrentarse a los que se llaman “cambios estructurales siempre
pendientes”.
¿Un cuartillo más de los tipos de interés ayudará a rebajar las tensiones inflacionistas
originadas, esencialmente, por una escalada descomunal de los precios de los carburantes derivados
del petróleo?
Es improbable, pero Trichet tenía que ejercer sus prerrogativas en la medida de sus
responsabilidades.
Pero no estaría de más que los gobiernos, el nuestro en concreto, se apuntaran en su agenda
la necesidad apremiante de afrontar el problema de la inflación y de los precios con sus
particulares facultades. ¿Se puede hacer algo? Se deben hacer muchas cosas. Hay una directiva de
Servicios en la que se confía mucho, desde el Gobierno, para ayudar en esa lucha contra la
inflación. Otos piensan que, por el contrario, ésa es una vía incierta y hasta inconveniente.
Más adecuado sería proceder a la flexibilidad y liberalización de los mercados, aunque haya
resistencias, como hemos comprobado en los nuevos horarios de apertura al público de
establecimientos comerciales en la Comunidad de Madrid. Resistencias, sí, pero no significativas ni
insuperables. Los signos de los tiempos arrasan.
Titulares RSS
| Ayuda | Contacto | Publicidad | Aviso legal | Quiénes somos