La publicación en la red de centenares de mensajes electrónicos
intercambiados entre cientÃficos de la Unidad de Investigación sobre el
Clima de la Universidad de East Anglia y colegas suyos de otros centros
en el resto del mundo ha desatado un escándalo mayúsculo que puede
echar abajo todo el pensamiento polÃticamente correcto sobre el
calentamiento global.