PUBLICIDAD
  • Imprimir
    Enviar
    0 COMENTAR
  •  
  •  
     
    Eduardo Arroyo

    Eduardo Arroyo muestra lo que se oculta en su taller

    08 FEB 2012 | Begoña Marín

    El artista madrileño exhibe los objetos que componen su imaginario creativo.

  • “El cine de Fellini es muy sugerente porque construyó sus propios arquetipos, que utilizaba según su conveniencia: la gorda, el mago, el profesor, el padre… Yo también tengo una pequeña simbología en imágenes. No llego a los extremos de Saul Steinberg, quien incluso se hizo construir tampones de oficina con dibujos suyos, pero existe dentro de mí un pequeño depósito de símbolos que voy aplicando en diferentes obras, como el perro que huye con la longaniza, la mosca o Tío Pepe, una figura intrigante”. Así describe Eduardo Arroyo el imaginario en el que ha basado su obra.

    El Círculo de Bellas Artes se ha introducido en el taller del artista madrileño con la exposición Bazar Arroyo, un paseo entre bambalinas por su mundo creativo. Más de 40 esculturas, bosquejos para proyectos, encargos comerciales y series de objetos muestran esa peculiar aleación en la que Arroyo fusiona lo culto y lo popular, lo aristocrático y lo callejero, lo kitsch y lo castizo. Su estética pop no oculta sus raíces: el barroco español. Una mano de barniz surrealista consigue la pátina que imprime su sello.

    La exposición también recoge su trabajo en los ámbitos de la escenografía y la ilustración de libros. Entre sus numerosas incursiones en el mundo de la ópera destaca la escenografía que ideó para Boris Godunov, de Músorgski, y la adaptación de Fausto que se estrenó en 1982 para celebrar el 150 aniversario de la muerte de Goethe. Sus gustos literarios se afinan con la poética del boxeo. Su biografía del boxeador Al Brown en 1983 desvela su pasión por el púgil panameño. Pero no sólo los ganchos de derecha le hacen teclear, también los toros y referencias literarias como Quevedo, Walter Benjamin o Malcolm Lowry.

    Para acompañar esta muestra se proyecta el documental Arroyo. Exposición individual, un filme de 24 horas con el editor Alberto Anaut, “una película loca en la que”, según asegura, “quizá he llegado lo más cerca posible de la verdad”.

  • TEMAS RELACIONADOS: CulturaEduarto Arroyo

  • Imprimir
    Enviar
    0 COMENTAR
  • PUBLICIDAD

    PUBLICIDAD

    PUBLICIDAD





    Para comentar debes registrarte

    Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.


    Si ya lo estás, debes iniciar sesión.


    Si aún no lo estás, regístrate aquí.


    Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.


    Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.


    Sepa más sobre nuestra política.