PUBLICIDAD

Los números rojos del Estado se quintuplican en un año. Hasta noviembre, pasan de 13.967 millones a 71.524 millones y suponen ya el 6,79% del PIB.
Madrid. Los números rojos del Estado se han multiplicado por cinco en un año, desde los 13.967 millones contabilizados entre enero y noviembre de 2008 a los 71.524 registrados en los once primeros meses de este ejercicio, o lo que es lo mismo, se ha incrementado en 157,7 millones al día (26.240 millones de las antiguas pesetas). El déficit público alcanza ya el 6,79% del Producto Interior Bruto (PIB) -el equivalente a dos tercios de todo el gasto en pensiones en 2010- y todavía a esto hay que sumar los datos de diciembre, en los que se acumulan buena parte de los pagos.
El secretario de Estado de Hacienda, Carlos Ocaña destacó que la mitad del déficit obedece a los estragos de la crisis y la otra mitad a las medidas de impulso fiscal. No quiso hacer previsiones sobre el cierre del año -el objetivo oficial es del 9,5%-, aunque sugirió que los incumplimientos llegarán de la mano de las comunidades autónomas. Ante este desfase, Ocaña admitió que el Ejecutivo está trabajando para alcanzar un pacto con todas las administraciones que permita sanear las cuentas, contener costes y estructuras y cumplir así con el objetivo de regresar a un déficit del 3% en 2013. No lo lograron en la Conferencia de Presidentes autonómicos, pero hay que hacerlo “y cuanto antes mejor”, apuntó.
Por el momento, los números rojos no paran de crecer. Hasta noviembre, los ingresos sumaron 97.194 millones, mientras que los gastos se dispararon hasta los 168,718 millones de euros. La necesidad de endeudamiento ha crecido un 200% en un año.
Los estragos de la crisis se notan en la recaudación vía impuestos, que se redujo un 13,9% hasta los 150,754 millones de euros, con descensos del 10,9% en los ingresos por IRPF. El descalabro es aún más intenso en el Impuesto de Sociedades, con una caída del 23,2%, y en la recaudación por IVA (- 29,7%). El desplome se modera en los Impuestos Especiales, en los que incluso se aprecian subidas -del 5,5% en el impuesto sobre la electricidad, y del 1,4% en la recaudación del impuesto sobre el tabaco- que contrastan con el recorte del 11,4% en el impuesto sobre el alcohol.
Los ingresos menguantes contrastan con unos gastos disparados, que, hasta noviembre, aumentaron un 24,7%.
Sueldos y salarios públicos se llevaron 12.578 millones, un 5,7% más, las transferencias corrientes repuntaron un 28,5%, las de capital se dispararon un 109% y los intereses por el pago de la deuda, un 10,4%.
Pacto a tres bandas
Reducir el déficit, dijo Ocaña, es tarea de las administraciones central, autonómica y local. Admitió que el ministerio está trabajando en un programa de consolidación fiscal que “diga cómo, en qué plazos y con qué medidas vamos a recuperar ese equilibrio”. Ocaña no quiso descubrir los pormenores del plan, pero apuntó que, por lo que respecta a subidas de impuestos “lo que había que hacer ya se ha hecho”, al menos en lo esencial. Ahora toca ver dónde se puede reducir no sólo el gasto, "sino las estructuras” y apuntó que habrá que hacer un esfuerzo de contención salarial de los empleados de todas las administraciones si se quieren reconducir las cuentas.
TEMAS RELACIONADOS: Economía
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.
Si ya lo estás, debes iniciar sesión.
Si aún no lo estás, regístrate aquí.
Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.
Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.