La prensa internacional, especialmente algunos rotativos londinenses, ha lanzado duros ataques contra la economía española en las últimas fechas. Tampoco han escatimado en sus críticas economistas renombrados como el premio Nobel Paul Krugman y el profesor de la Universidad de Nueva York Nouriel Roubini, o el director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique Strauss-
Khan. Incluso, el comisario Joaquín Almunia ha asegurado que España tiene “problemas comunes” con Grecia. Una comparación que no sentó nada bien en las filas socialistas y encontró respuesta en la ministra de Economía y Hacienda, Elena Salgado, quien refutó que la situación de uno y otro país nada tienen que ver. Observación a la que se opone Financial Times, que, recientemente, consideró que el “drama” de España es “potencialmente mayor” al del país heleno.
José Luis Rodríguez Zapatero y su Gabinete tienen ante sí grandes retos para la economía española que el mercado espera con impaciencia su solución. Porque España es uno de los Veintisiete y, además, está en el euro. En Francia y Alemania impera el silencio, no así en Reino Unido, donde los medios de comunicación aprovechan la mínima oportunidad para atizar a nuestra economía. Analistas conocedores de lo que se cuece en la City de Londres, subrayaron a este periódico que la situación de España no es, “ni mucho menos”, peor que la de Grecia, aunque comparten que para la UE el deterioro de las arcas españolas representa una amenaza más seria, ya que su economía es cuatro veces superior a la griega, como sostiene Financial Times.
Y para poder afrontar esos retos con más garantías, cada vez es mayor el consenso que apunta a la necesidad de una crisis de Gobierno que impulse las respuestas del Ejecutivo. Pero, mayor aún es el que pide el regreso a los Pactos de La Moncloa o, incluso, la formación de un Gobierno de coalición. Alternativas que hoy se antojan complicadas. De momento, Moncloa intenta salvar su imagen a base de anunciar reformas y de insistir en que lo peor ya ha pasado. Pero más allá de nuestras fronteras esto no seduce a casi nadie, por lo que la propia ministra de Economía viaja hoy a Londres para tratar de convencer a los mercados, analistas y medios de comunicación de la solvencia y credibilidad de España. Salgado se reunirá, previsiblemente, con periodistas de Financial Times, el diario británico que más criticas ha vertido contra la economía española en las últimas semanas.
La ministra intentará hacerles ver que la fragilidad de la que acusan a España no es tal. Pero no será, en absoluto, una tarea fácil, porque el sentir de los expertos británicos es que el Gobierno de Zapatero “ha perdido el tiempo”, explica a LA GACETA un trader de la City de Londres. “Hace unos meses se hablaba de los PIGS –Portugal, Irlanda, Grecia y España–, pero ahora sólo de los PGS”, señala. “Esto demuestra –añade– que Irlanda ha hecho los deberes y ha dado la vuelta a la tortilla con reformas fiscales y laborales, mientras que España no ha conseguido hacer nada a pesar de que su situación no era tan mala”, recalca. Los analistas consultados por este periódico coinciden en que la visita de Salgado “no servirá para mucho”, ya que “no es un problema de comunicación, sino de ausencia de cambios estructurales”.
También viaja hoy a Londres el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, dentro de la gira que realizan todos los años miembros del ministerio con inversores internacionales. Mañana, se desplazará a París. Acompañado de la directora general del Tesoro, Soledad Núñez, el número del ministerio explicará a los inversores extranjeros la estrategia del Tesoro Público de este año y las bondades de la deuda pública española, uno de los aspectos que más preocupa al mercado.
Las advertencias que instituciones, economistas y medios de comunicación han arrojado en los últimos días sobre la economía española propiciaron un correctivo a la Bolsa que no había visto en 15 meses. En este escenario, al Gobierno se le agota la credibilidad a pasos de gigante. El miércoles remitió a Bruselas la revisión del Plan de Estabilidad Presupuestaria 2010-2013, que contempla reducir el déficit público hasta el 3 por ciento. Un proyecto que algunos analistas han interpretado como un intento a la desesperada de recuperar la confianza de los inversores. Sin embargo, el mercado sigue considerando insuficientes los últimos movimientos del Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. Según algunos expertos, tanto la reforma de las pensiones como la del mercado de trabajo propuestas por Moncloa se quedan “cortas” y “apenas resolverán los problemas de España”. Es momento ahora de negociar con sindicatos y patronal. Y de alcanzar acuerdos rápidos. Así lo reclaman los más de 4,5 millones de parados.
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