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    El Papa copto, Shenuda III./ EFE
    Cristianos coptos

    21 siglos perseguidos

    30 OCT 2011 | Ana Dávila

    Proceden de los mismísimos faraones, pero entre persecución y persecución –desde los romanos a la actualidad–, los cristianos coptos egipcios han quedado relegados a minoría marginada, aunque sean unos ocho millones. Su historia es apasionante.

  • Alguien ha dicho alguna vez que los coptos no son más que chivos expiatorios de una sociedad que necesita encontrar un culpable. El más fácil y cercano, Occidente. Y a ojos de un musulmán, quizá nada más occidental que un cristiano, nada más lejano de la pureza y derechez del islam que un cristiano. Los coptos, esos cristianos atávicos, de catacumba y monjes primigenios, son hoy erróneamente identificados en Egipto con la prosperidad de un Occidente que en realidad se desmorona dramáticamente, casi como un moderno imperio romano, frente a la rabia de un Oriente joven y potente en el que las masas, espirituales y hambrientas, rugen de desesperación.

    Nobles, cultos y arrinconados

    Los coptos no representan hoy más que entre el 6 y el 10% de la población egipcia, unos ocho millones de seres para una población de 82. Sin embargo, están en la esencia misma del origen de este pueblo; los coptos son el corazón y el mismo alma del Egipto actual. De hecho, su historia la encierra su propio nombre, el término copto procede del griego aigyptios, que simplemente significa egipcio, sincopado después en kuptios. Después, la palabra pasó al árabe como qub o qib y ya de ahí a su denominación castellana. Una etimología espejo de sus vicisitudes.

    Copto se refiere simplemente a los primeros egipcios, los iniciales y remotos habitantes del valle del Nilo –exuberante cuna de la civilización faraónica– y cuyos antepasados abrazaron el cristianismo en el siglo I. Hoy ya el copto es por extensión cualquier miembro de la Iglesia Ortodoxa Copta, independientemente del origen étnico de sus practicantes.

    Así, a los cristianos tanto de Etiopía como de Eritrea y a los nubios, antes de su conversión al islam, se les conoce tradicionalmente como coptos, incluso a los protestantes egipcios fuera de Egipto se les denomina de este modo.

    Los siglos de persecuciones, primero a manos de los romanos, después de Bizancio y más tarde por los musulmanes árabes –ya fueran otomanos, los primeros que prohibieron la construcción de templos de la fe cristiana en territorio egipcio, o bereberes– han dejado rastro no sólo en el imaginario de estos cristianos árabes, sino en su arte y su literatura.

    Los templos coptos están plagados de pinturas y artesonados que recuerdan matanzas y persecuciones y su propia historia y literatura religiosa se divide por épocas del sufrimiento, como el siglo III, la Edad del Martirio, o el siglo VII, la Era de las grandes Tribulaciones.

    Evangelizados por San Marcos

    Muchas de las familias coptas que hoy viven en Egipto, sobre todo en Alejandría, descienden directamente de los faraones. Hubo un tiempo en que la mayoría de la población egipcia era copta, tanto que en El Cairo o en Alejandría se hablaba su idioma litúrgico, el copto, una lejana lengua vernácula que ya se hablaba en época de Ptolomeo y que apenas ha cambiado desde entonces, al igual que su alfabeto. La célebre escuela de Alejandría, cuna de genios de la ciencia, la religión, las matemáticas y dónde nació el braille –con letras esculpidas en madera– o el sistema del comentario de texto, fue famosa por ellos, que la poblaron y mantuvieron durante siglos.
    La fe de los coptos desciende directamente de San Marcos, uno de los cuatro evangelistas, mártir en Alejandría en el 68 d. C cuando, apresado por la soldadesca romana, fue muerto y arrastrado por las calles con la cabeza a ras de suelo. Sus seguidores, miembros de la Iglesia Copta, pasaron a denominarse de esta manera después del gran cisma de Oriente en 471, en que el patriarca de Alejandría, Timoteo Eluro, excomulgó al resto de los patriarcas que no compartían el monofisismo, la creencia de que en Jesús sólo está presente la naturaleza divina y no la humana, al contrario que los católicos que sostienen que en Cristo existen dos naturalezas, la divina y la humana, sin separación ni confusión.

    Alejandría, una vez separada del resto de los patriarcados, ha preservado minuciosamente la creencia y doctrina cristiana en su forma más antigua y –a su entender– pura, entregándola de generación en generación, sin cambios, conforme a su doctrina y sus ritos.

    Diferencias con otros credos

    Los sacerdotes coptos son monjes que deben estar casados, son una especie de consejeros familiares que no se pronuncian sobre política o la vida privada. Su fe no acepta la poligamia, sí en cambio el divorcio en caso de adulterio, que únicamente no se concede si uno de los cónyuges se convierte al islam, algo bastante frecuente en estos tiempos que corren. No se venera a los santos, aunque sí se pide su intercesión y todas las iglesias llevan el nombre de su santo patrono. Durante los días de ayuno, 210 días al año nada menos, no se come carne, pescado, leche, huevos, ni bebida de clase alguna entre el amanecer y el ocaso, ni se celebran matrimonios.

    Los cristianos más antiguos y puros del planeta mantienen vínculos con el Papa de Roma pero tienen pontífice propio, Shenouda III, que ostenta el título de su santidad papa de Alejandría y de todo Egipto, de Nubia, de Etiopía y de la Pentápolis y patriarca de todo el país evangelizado por San Marcos, y que a pesar de su larga denominación no es más que un monje que también sabe lo que es la cárcel y que estuvo cinco años desterrado en un monasterio secreto en el desierto. n

    Un barrio vertedero

    Los zabaleen son esos 70.000 cristianos coptos que viven a las afueras de El Cairo, en la ciudadela de Moqattam, literalmente la ciudad de la basura. Cada mañana se suben a sus mulas para recorrer la capital en busca de la mayor cantidad de basura posible. Puerta a puerta, los zabaleen se lo quedan todo: restos de comida, pilas, plástico, cartón, lo que sea para revender o reutilizar. Las calles de Moqattam son un vertedero poblado de niños descalzos y cerdos, animal blasfemo para el islam y que a ellos, sin embargo, les regaló el mismo Mubarak, para limpiar lo que en otro contexto serían restos orgánicos y en este simple podredumbre.

    Siempre acosados y ahora muertos

    Me cuentan que los coptos rezan todos los días en todas las iglesias coptas del mundo por la unificación de las iglesias cristianas, por Egipto y por sus cosechas, por el Nilo, por el Ejército y el Gobierno y por el pueblo egipcio. Por la paz. Sin embargo, a pesar de su carácter y sus creencias, alguna vez han osado llamar un poco la atención de la sociedad egipcia, quejándose por el especial estatus del que disfrutan en una sociedad cada vez más islamizada y en la que tienen el privilegio de estar felizmente segregados en barrios, bajo penalizaciones económicas, jurídicas, políticas y religiosas.

    Los coptos egipcios pagaron durante siglos un impuesto especial, la gezya, sufrían restricciones en los tribunales, en la transmisión de herencias, en su forma de vestir. De ahí que la población copta disminuya a ojos vista: la emigración se ha convertido en una dolorosa única salida para un pueblo que no tiene derecho a construir nuevas iglesias y que ya sólo puede limpiar y reformar las que quedan, de noche y bajo el terror de ser descubiertos, puesto que tienen prohibido el mantenimiento de sus templos.

    A pesar de que Mubarak perseguía abiertamente a los islamistas radicales, lo cierto es que bajo su eterno mandato –y ya incluso desde la época de Nasser– los coptos egipcios han vivido una penosa travesía que les ha llevado a no tener acceso a trabajos de calidad: no hay ningún cargo de responsabilidad pública, ningún político copto, ningún personaje público, cero representatividad para casi 10 millones de ciudadanos. Hoy, la indefensión frente, no ya a las agresiones que desde años atrás son comunes, sino a las bombas puestas en sus iglesias y a los atentados que han acabado con la vida de cientos de personas, es total. El día de Año Nuevo una iglesia copta de Alejandría sufrió un atentado en el que murieron 23 personas; el 7 de mayo otras 15 murieron durante dos ataques de musulmanes a iglesias coptas movidos por el falso rumor de que una joven cristiana convertida al islam era retenida contra su voluntad en uno de los templos; en octubre, los enfrentamientos entre la Policía y los manifestantes coptos que se quejaban por el incendio de una iglesia en Assuan acabaron con la vida de 25 de ellos, 17 de los cuales sorprendentemente eran coptos... los tanques del Ejército habían pasado, literalmente, sobre 10 de ellos, el resto murieron por disparos.

    Al Gobierno no le viene mal, prefiere que los musulmanes radicales la emprendan con una minoría cristiana y lo que represente –objetivo fácil– que con los políticos de la falsamente renovada democracia egipcia, ¿puede ser que el propio régimen atice los enfrentamientos interconfesionales para justificarse? ¿Será que sólo ha sido primavera para los musulmanes?
     

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    7 Comentarios

    • hija de Dios y ...09:32 | 30 de octubre, 2011

      jesús, tú eres el único dios verdadero, el dios de la vida eterna, del amor al prójimo y del perdón, el universo tu trono y la tierra el escabel en tus pies, tú eres el rey de reyes y el señor de señores por los siglos de los siglos amén.

    • hija de Dios y ...10:05 | 30 de octubre, 2011

      http://www.youtube.com/watch?v=5mcMjnQcO9M&feature=related

    • heerbannheerbann14:01 | 30 de octubre, 2011

      Por algo será.......................... firmado: un católico NO antisemita

    • hija de Dios y ...14:10 | 30 de octubre, 2011

      3 porque jesús es el dios verdadero y satanás trabaja por la perdición de las almas.

    • IsrelIsrel15:15 | 30 de octubre, 2011

      Hija de Dios, realmente eres bastante ridicula. No te basta decir algo de Dios una sola vez?
      Bien he escuchado en una radio del norte de Europa que los coptos en Egypto no pueden poner su cruz en las iglesias. Que diferencia en España, esta llena de mezquitas con todo el permiso de las autoridades de este desgobierno. Hasta cuando?. Si esos moros no quieren cristianos nosotros tampoco queremos moros en nuestro pais.

    • IsrelIsrel15:17 | 30 de octubre, 2011

      Además estoy segura de que los puntos te los das tu.

    • hija de Dios y ...15:56 | 30 de octubre, 2011

      isrel yo nunca me canso de hablar sobre dios, jamás me cansaré de alabarlo porque él me ha dado la vida.

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