Chávez deja sin energía a Venezuela mientras ilumina Nicaragua y Bolivia
20:47 (07-01-2010) | 13
Seis grandes fallos oscurecen todo el país. El Gobierno quiere reducir hasta un 20% el consumo.
Durante la década que lleva en el poder, el presidente Hugo Chávez se ha jactado de presentar internacionalmente a Venezuela como la principal reserva de petróleo y gas del mundo, y le ha prometido a decenas de países de América, Europa y Asia suministro por 100 años. Sin embargo, en los últimos meses, el líder de esa potencia energética ha salido en televisión para prohibirle a sus ministros que instalaran decoraciones navideñas este diciembre. También le sugirió a sus conciudadanos que cuando vayan al baño de noche lleven una linterna para evitar encender una lámpara, e incluso llegó a pedirles que cuando vean que el racionamiento del suministro impuesto por su administración –que en algunas localidades llega hasta cuatro horas diarias– no se cumple salgan y exijan que se los apliquen. “De lo contrario iríamos al colapso”, afirmó. “Los cortes de luz hoy son necesarios (…), son como las dietas que le mandan los doctores a los enfermos”, dijo semanas atrás el líder bolivariano en una de sus acostumbradas alocuciones, en radio y televisión. Después de seis grandes fallas que han dejado a más de medio país a oscuras en los últimos 18 meses, el mandatario venezolano ha reconocido que el sistema eléctrico presenta serias deficiencias, aunque se las ha achacado al fenómeno de El Niño y a la sequía que éste trajo en 2009, lo cual se ha traducido en una reducción de un 20% en los niveles de los embalses. Más del 80% de la energía del país proviene de centrales hidroeléctricas y el 73% de una en particular, la represa del Gurí, ubicada en el estado Bolívar, a unos 1.000 kilómetros al sur de Caracas.
Con el propósito de evitar el colapso, el Ejecutivo se ha trazado la meta de reducir en 20% el consumo de energía y para ello ha venido dictando una serie de decretos. En el primero, publicado en noviembre, le ordenó a las grandes fábricas privadas y a los centros comerciales adquirir plantas eléctricas, para que así generen el 100% de la que consumen. Asimismo prohibió la importación de artefactos de alto consumo energético.
Semanas después dictó otra resolución, la cual entró en vigor el pasado 1 de enero, mediante la cual estableció que los centros comerciales sólo podrán trabajar de 11 de mañana hasta las 9 de la noche y que los anuncios publicitarios ubicados en las calles, avenidas y autopistas del país deberán apagarse a la medianoche.
El chavismo en la mira
El ex gerente de la Oficina de Operación del Sistema Eléctrico Interconectado del Ministerio de Energía, Miguel Lara, achaca la actual crisis energética a la improvisación del actual Gobierno y recuerda que en el año 2000 su despacho le presentó al presidente Chávez un plan para evitar la presente situación, el cual no fue aplicado.
“Esta coyuntura se habría evitado si se hubieran realizado las obras de generación (recuperación de las centrales termoeléctricas existentes y construcción de otras nuevas), así como de transmisión y distribución”, explicó, al tiempo que indicó que consideró injustificable que el país dependa exclusivamente de una fuente para proveerse de energía: la represa de Gurí.
Tras abogar por la diversificación de las fuentes de energía, el experto aseveró que Venezuela debe invertir anualmente unos 840 millones de euros para satisfacer su demanda eléctrica y evitar que la actual situación se repita.
En noviembre pasado, el Ejecutivo anunció que invertiría en las últimas semanas de 2009 unos 288 millones de euros en obras que permitirán producir 1.440 megavatios adicionales de energía. No obstante, hasta ahora ninguna de esas obras ha sido puesta en funcionamiento.
Desciende la popularidad
La crisis energética está haciendo mella en la imagen del Gobierno. Así lo reveló una encuesta de Datanálisis publicada a finales del año pasado, la cual puso de manifiesto que seis de cada diez venezolanos evalúa negativamente la situación del país. Pero los sondeos no son los únicos que reflejar el malestar ciudadano. En las calles también se nota. La organización Programa Venezolano de Educación-Acción en Derechos Humanos (Provea) contabilizó que entre enero y agosto de 2009 se registraron en Venezuela 2.079 protestas, 80% de las cuales estaban relacionadas con reclamos por servicios y demandas laborales.
La reducción del horario de los centros comerciales tampoco ha sentado bien en los ciudadanos. Este martes el vicepresidente Ramón Carrizález debió aclarar que los cines, teatros y restaurantes sí podrán operar más allá del horario fijado por el decreto presidencial.
Sin embargo, en el estado Bolívar, donde están instaladas las industrias pesadas del país, el posible cierre todas esas plantas ha puesto en pie de lucha a los trabajadores.
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