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    Rubalcaba, ayer en la presentación del balance sobre crimen organizado.

    Las víctimas denuncian presiones del PP e Interior para rebajar sus críticas al Gobierno

    29 JUL 2010

    Hablan de llamadas, visitas y reuniones para calmar sus ánimos. El Ejecutivo socialista publica sus subvenciones a las asociaciones cívicas. El grupo de Pilar Manjón obtiene la misma ayuda que la AVT.

  • Varias víctimas del terrorismo se han puesto en contacto con LA GACETA para denunciar las presiones que están recibiendo para rebajar el tono de sus críticas a los permisos que el Gobierno está concediendo a etarras. Estas sugerencias de cambio de discurso provienen, según los afectados, del Ministerio del Interior, que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba, y también desde un sector del Partido Popular. Las feroces críticas que ha expresado la mayoría de asociaciones cívicas a las excarcelaciones de los terroristas han propiciado un terremoto en quienes pilotan la política antiterrorista.

    La reacción de Interior, principalmente, y de la parte del PP que apoya las tesis de Rubalcaba, en menor medida, tiene un objetivo nítido: atemperar los ánimos y silenciar así las críticas que, a su juicio, dificultan la política de premios y castigos que el Gobierno está aplicando a los reclusos etarras. Para ello, estos días están teniendo lugar llamadas y visitas a víctimas, así como reuniones con ellas para calmar sus ánimos.

    Un ejemplo de esos movimientos es lo que le sucedió a una víctima del terrorismo que pretendía hablar en un programa de televisión sobre este espinoso asunto. Primero recibió una llamada y después una visita de un funcionario que le explicó con detalle la política penitenciaria del Gobierno –“Derrotar a ETA cumpliendo la legalidad”, según Rubalcaba– y que le pidió que no se pronunciase públicamente al respecto. Según ha podido saber este diario, la reunión entre la víctima y el miembro de Interior tuvo lugar en la delegación de Gobierno de la comunidad autónoma donde reside el familiar de un asesinado. Otras víctimas, que prefieren mantener el anonimato, aseguran que están recibiendo “sugerencias” para que no levanten la voz en público. La anterior legislatura estuvo marcada por la rebelión de las víctimas ante la negociación abierta entre el Gobierno y la banda terrorista. Ahora, cuando numerosos síntomas, denuncias e informaciones apuntan a que continúa el diálogo con los asesinos (aunque sea con su brazo político), desde el Ejecutivo no quieren ni pensar con manifestaciones en las calles.

    El ex presidente de la AVT y actual dirigente de Voces contra el Terrorismo Verde Esperanza, Francisco José Alcaraz, ya anunció que habrá movilizaciones el próximo otoño para combatir pacíficamente la estrategia pergeñada por Rubalcaba.

    Fuentes del propio PP insisten en que no todos los miembros del partido comparten ahora mismo las tesis a seguir en materia antiterrorista. Por ello, no les extraña que algunos en su partido estén intentando acallar a las víctimas para favorecer la estrategia que puso en marcha Rubalcaba con el beneplácito de Trillo. Desde luego, la postura de este sector de la oposición choca frontalmente con las palabras que pronunció anteayer Mariano Rajoy, que pidió explicaciones detalladas a Interior ante los últimos movimientos en las prisiones.

    La presidenta de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT), Ángeles Pedraza, ha sido una de las más duras en sus reprimendas al Gobierno socialista por los permisos a presos etarras supuestamente arrepentidos. En entrevista exclusiva en estas mismas páginas, Pedraza acusó al Gobierno de no haber sido leal y exigió explicaciones a Rubalcaba. Ayer confirmó a este diario que pidió explicaciones a Instituciones Penitenciarias y que ya las ha conseguido. Aunque no adelantó el resultado del encuentro, es de suponer que desde ese organismo, dependiente del Ministerio del Interior, le han contado las tesis del Gobierno. Ella explicará si le han convencido o no.

    En cualquier caso, varias víctimas directas de los personajes que ahora están recibiendo beneficios penitenciarios ya han dejado claro en varios medios que pretenden seguir protestando pase lo que pase. Y es que es imposible que compartan esa afirmación de Rubalcaba de que en Nanclares de Oca (cárcel de Álava donde están los beneficiados) “no hay etarras”.

    Las ayudas

    Casualidad o no, precisamente ayer el Gobierno que dirige José Luis Rodríguez Zapatero publicó en el Boletín Oficial del Estado (BOE) las ayudas de este año a las distintas asociaciones de víctimas del terrorismo. Como se puede ver en el gráfico adjunto, la organización que dirige Pilar Manjón recibe este año la misma subvención (234.000 euros) que la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT), pese a que la segunda tiene muchos más asociados.

    En el citado boletín, Interior incluye unos amplios criterios para adjudicar la cuantía de sus ayudas. Pero en los tres últimos años, la tónica ha sido la misma: similares ayudas para la organización de Manjón y para la AVT. Estas subvenciones a las dos asociaciones cívicas mencionadas contrastan con las escuálidas ayudas que reciben colectivos como Voces contra el Terrorismo (17.400 euros), de Alcaraz, o Dignidad y Justicia (19.000), de Daniel Portero, que, entre otras cosas, tienen que costear de sus propios fondos sus constantes personaciones en todos los juicios contra ETA y su entorno.

  • TEMAS RELACIONADOS: PolíticaAlfredo Pérez RubalcabaÁngeles PedrazaMinisterio del InteriorPartido Popularvictimas del terrorismo

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