PUBLICIDAD
  • Imprimir
    Enviar
    17 COMENTAR
  •  
  •  
     

    ETA, al borde de la tregua

    30 AGO 2010 | Juan Frommknecht | Sala Vip

    La capacidad de la banda para trasladar órdenes, e incluso reunirse, es la más baja de la historia

  • Corre como la pólvora la noticia de un inminente comunicado en el que ETA manifieste el cese definitivo y verificable del final de la lucha armada.

    Las declaraciones de Alsasua y Pamplona, así como la de Bruselas en marzo, y la labor de destacados intermediarios internacionales, con Brian Currin como cabeza más visible y Paul Rios en un segundo plano más discreto con su inquieta asociación Lokarri, alimentan esta creencia.

    Lo cierto es que ETA está desmembrada y enfadada. Desmembrada porque las más de 60 detenciones sufridas en lo que va de año –habrá más– han dejado a la banda terrorista en cuadro. Ha habido orden de repliegue y entxupinamiento (encierro) hasta que pase el temporal y pueda producirse una imprescindible reorganización. Existen en estos momentos terroristas en Francia, Inglaterra, Venezuela, Colombia, Portugal, Bélgica, Cuba e Italia, además de alguno no fichado en España. Pero su capacidad de trasladar órdenes, e incluso de reunirse, es la más baja en la historia de la banda.

    Con sus códigos de encriptación superados por las fuerzas antiterroristas, las ingentes posibilidades de localización que otorga la telefonía móvil, el desastre que ha supuesto para ETA el uso de Internet, el marcaje a los habituales sitios de reunión de la izquierda abertzale en País Vasco y Francia, unido a la captura de los abogados que presuntamente hacían de correa de transmisión entre la dirección y los presos, y con la revista Zutabe desaparecida hace años, ETA no puede ni comunicarse. Además, uno de los fundamentos principales de toda organización terrorista es la cercanía al lugar donde deben causar terror, y en este momento –como ya he dicho– la dispersión es total. Y la lejanía de la frontera, la tónica general.

    Otro de los aspectos fundamentales de toda lucha terrorista es el apoyo popular. Aquí, no sólo ETA y Batasuna han ido perdiendo terreno, sino que ahora –al menos aparentemente– existen posiciones encontradas entre una Batasuna que aboga por soluciones democráticas y una ETA reacia a desaparecer. Batasuna internamente asume que la lucha armada es un peso contraproducente para el logro de sus objetivos, que siguen siendo los mismos de ETA: independencia y territorialidad. Entiende que ETA debe abandonar de inmediato las armas, como única forma de poder volver con serias posibilidades a la política vasca. Dentro de su argumentario destacan que, producido este movimiento por parte de ETA, su presencia en las elecciones está garantizada, y que el Gobierno español deberá dar, a su vez, pasos para que la situación sea irreversible, empezando por los presos y acabando por “dar la palabra al pueblo”.

    ETA argumenta que en el caso de que el Gobierno no dé pasos, o los dé a un ritmo distinto del deseado por ellos, el único medio de coacción suficiente para hacerle cambiar de opinión es la lucha armada. Sabedora de su extrema debilidad, no se mueve, no se reúne, no pasa órdenes. Espera, tal vez a septiembre. El tiempo corre a su favor, ahora que un día más de vida es una pequeña victoria. Desconfía y detesta que ahora los políticos, “aburguesados y liquidacionistas”, sean los que lleven la batuta del MLNV, del cual ETA ha sido siempre, hasta ahora, vanguardia indiscutible.

    Mientras, Interior sigue dando palos donde más duele, a los más duros, y la Audiencia Nacional hace, por fin, un esfuerzo por esclarecer todos los atentados de estos últimos años sin autores conocidos. Batasuna ha aceptado, por medio de las declaraciones de Alsasua y Pamplona, los seis principios de Michell, que sirvieron para conseguir el fin del IRA en Irlanda. Esto es, el uso de medios exclusivamente democráticos y pacíficos para resolver las cuestiones políticas; el desarme total de las organizaciones paramilitares; acordar que el desarme debe ser verificable por una comisión independiente; renunciar ellos mismos –y oponerse a cualquier intento de otros– a utilizar la fuerza o amenazar con utilizarla para influir en el curso o en los resultados alcanzados en las negociaciones multipartitas; comprometerse a respetar los términos de cualquier acuerdo alcanzado en dichas negociaciones y a recurrir a métodos exclusivamente democráticos y pacíficos para tratar de modificar cualquier aspecto de esos acuerdos; y, por último, instar a que los asesinatos y palizas de castigo terminen y tomar medidas eficaces para prevenir tales acciones.

    Ahora hay que estar atentos a las noticias y a los gestos. Es probable que la reanudación de la kale borroka tenga que ver con un anuncio inmediato por parte de ETA, que no se dará hasta después de las fiestas de Lequeitio, el 5 de septiembre, donde se intentará propiciar fuertes altercados. Es probable que las últimas campañas de impuesto revolucionario –por las que se estima que la banda ha recaudado entre tres y cinco millones de euros– se deban a la necesidad de hacer caja antes de cada alto el fuego. Y también es probable que el pañuelo blanco que cubría los rostros de los miembros de ETA en el homenaje a Antza no sean casuales, aunque existen vídeos de la banda usando dicho color en tiempos de no tregua.

    Lo que es seguro es que el ministro del Interior conoce todos estos datos, y juega con las posibilidades que le brinda la Ley Penitenciaria, premiando a unos presos y castigando a otros. Debiera ser más exquisito y respetuoso con las víctimas, ya que a estas alturas, una declaración de renuncia de la violencia de La Tigresa llega tarde, no se la cree nadie y no es compatible con el inmenso dolor que sembró la señorita durante años. Lo único seguro es que el año que viene no va a ser como éste.

    *Juan Frommknecht es abogado y experto en terrorismo.

  • TEMAS RELACIONADOS: Opinión

  • Imprimir
    Enviar
    17 COMENTAR
  • PUBLICIDAD





    Para comentar debes registrarte

    Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.


    Si ya lo estás, debes iniciar sesión.


    Si aún no lo estás, regístrate aquí.


    Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.


    Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.


    Sepa más sobre nuestra política.