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Ayer Mariano Rajoy se estrenaba como presidente en una Cumbre Europea de jefes de Estado y de Gobierno, y las sensaciones que transmitió fueron bien distintas a las que trasladaba un Rodríguez Zapatero inseguro y aislado de sus homólogos europeos, cuando no ninguneado. Rajoy acudió consciente del encargo de recuperar la credibilidad perdida como país durante la etapa socialista, y lo hizo con las mejores credenciales. El presidente se presentó con los deberes hechos o iniciados –Ley de Estabilidad Presupuestaria, plan de ajuste, pacto de moderación salarial, reforma financiera avanzada y reforma laboral en ciernes...–, una agenda propia con propuestas concretas, el objetivo claro de subirse a la locomotora para volver a formar parte del núcleo duro de Europa y, lo que es más importante, bien arropado por el Grupo Popular europeo y una Angela Merkel dispuesta a apoyar las propuestas españolas.
Rajoy, en la reunión con el presidente de la Comisión Europea previa al inicio de la Cumbre supo defender con firmeza la posición española cuando fue conminado a adelantar los Presupuestos Generales y avanzó su intención de mantener el calendario previsto para su aprobación en marzo, después de que la Comisión Europea presente sus nuevas previsiones de crecimiento, el próximo 23 de febrero. La misma firmeza y solidez con la que llevará a cabo la reforma laboral, aunque le cueste “una huelga general”, como dijo al primer ministro holandés, Mark Rutte, y al finlandés, Jyrki Katainen. Esa huelga con la que vienen amenazando los sindicatos e IU, que sería, de llevarse a cabo, una muestra más de la irresponsabilidad de unos sindicatos cada día más alejados de la realidad social y económica de España. España y los 5,2 millones de parados no están para bromas, y lo que hace falta es que todo el mundo, incluidos los sindicatos –absolutamente desprestigiados–, arrimen el hombro para sacar al país de la crisis.
En clave doméstica, Rajoy confirmó que la reforma del sector financiero –que incrementará las exigencias de provisión a la Banca en unos 50.000 millones de euros y que permitirá a las entidades financieras elegir entre la posibilidad de cargar las mayores exigencias de provisión sobre beneficios o sobre el capital– se aprobará el próximo viernes y que la del mercado laboral verá la luz en febrero.
El presidente del Ejecutivo dio en todo momento la sensación de que España vuelve a estar en la primera división de la UE. La imagen que proyecta es la de un líder que cuenta y que es llamado a consultas por parte de sus homólogos. De ahí que tuviera una de las agendas bilaterales más intensas y también que lograra su principal objetivo ante la Cumbre; que Bruselas actualizara los datos económicos del país –8% de déficit público y los indicadores de crecimiento del FMI y el Banco de España–; y que, a tenor de ellos, abriera la puerta a modificar el techo de déficit, situado en el 4,4%. También logró que la canciller alemana, Angela Merkel, diera su respaldo a la propuesta española de que los excedentes de los fondos europeos se puedan aplicar a programas destinados a la generación de empleo, sobre todo juvenil. Unos logros que suponen un giro radical en la confianza. Rajoy, afortunadamente, no es Zapatero, ya que actúa con firmeza y transmite confianza. No se puede conseguir más en tan poco tiempo.
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4 Comentarios
Muy bien Sr.Rajoy, confianza y firmeza, es lo que necesta España y los españoles, para volver a situarnos en el lugar que nos corresponde como Nación, en Europa y en el mundo.
Tiene usted el apoyo de la gran mayoría de los españoles, que se la hemos dado en las urnas. Aplique esa confianza, tome las medidas que estime necesarias y los ciudadanos sabremos adaptarnos a las mismas, aunque represente bajar escalones en nuestro estandar de vida. Adelante y que no le tiemble el pulso. Tiene a su cargo un equipo competente, para realizar todo lo necesario, a diferencia del inútil de ZP, que nos dejó como los tontos de Europa, sin serlo.
desde luego, los votantes del pp, que no son la mayoría de españoles, deberían hacer esto que se recomienda aquí: desnudarse y arrodillarse, dócilmente. sin preguntar, sin rechistar. a cambio, prometido: tendréis la limosna, cientos de miles de euros si los queréis. todos vuestros.
el resto de personas de este pais que no han votado al pp, tenemos otros planes, gracias.
apuesta:
la gente vota igual que reza: por si acaso.
Dado que todas las opiniones son respetadas y respetables, sería de agradecer que el Sr.o Sra.que escribe, nos ilustre sobre sus otros planes. No obstante, deseo dejar perfectamente aclarado que el voto al PP, no significa desnudarse ni arrodillarse docilmente. Significa que la situación caótica que hoy tenemos, gracias a ZP y su legión de incompetentes, debe ser remediada cuanto antes.
Los 5,3 millones de parados (que en la realidad son bastantes más),las más de 1,55 millones de familias con todos sus miembros en paro y la emigración de nuestros jóvenes, buscando su primer trabajo en otros países, nos lo exigen.
¿Cómo es posible que hayamos caido tan bajo?. Para aquellos que carezcan de memoria, les recuerdo el debate televisiso entre el Sr.Solbes y el Sr.Pizarro. Se han reido de este último, cuando nos estaba relatando adonde llegaríamos si no se modificaba la política económica. Ahora, vemos la cruda realidad y no nos queda otro remedio que afrontarla, con dignidad. Hoy más que nunca, se impone tener un gobierno fuerte, creible y que exista la solidaridad entre todos los ciudadanos, independientemente de sus ideas políticas, que debemos aparcarlas. Juntos somos más fuertes.
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