PUBLICIDAD
  • Imprimir
    Enviar
    3 COMENTAR
  •  
  •  
     

    Freno a la natalidad

    30 ENE 2012 | Nicolás Retana

    El desierto demográfico se entiende más por un cambio de prioridades que por la crisis

  • Somos un país donde priman los contrastes. Tenemos una esperanza de vida de las más altas de Europa. Somos líderes en trasplantes y donación de órganos; en tres días hemos batido un nuevo récord: 94 órganos trasplantados en 42 hospitales, entre ellos seis corazones y 23 hígados, y en 2011 el número de donaciones ha crecido en un 8%. Los nuevos protocolos de la Organización Nacional de Trasplantes, que dirige el doctor Matesanz, apuntan a perfiles distintos de donante: personas de edades más avanzadas, superiores incluso a los 65 años, fallecidos por un accidente cardiovascular; la donación entre vivos, en casos renales, se ha incrementado en un 30%; y las negativas familiares a la extracción de órganos no llega al 20%. En suma, en esta materia somos muy solidarios. Sin embargo, junto a esto tenemos el brutal despilfarro de vidas que entraña el aborto, más de 100.000 al año. Y la tasa media de natalidad está en 1,33 hijos por mujer, una de las más bajas de Europa, complicando la renovación generacional. La inmigración no va a salvar esta situación, ya que ahí el índice de natalidad está en 1,61.

    Se atribuye a la crisis económica, prioritariamente, lo que ya empieza a ser un desierto demográfico. El argumento me parece insuficiente. ¿Por qué más de un tercio de los nacidos en España en 2010 fueron hijos de madre soltera? Además, la edad media de maternidad supera los 30 años. ¿Propicia la crisis ambas situaciones? Antes de ella, en 2002 por ejemplo, el índice de hijos por mujer estaba en 1,26 y en 1,34 en 2005. La ratio más alta corresponde a 2008, con 1,46. Parece que las razones van más allá de las económicas. Tal vez la clave esté en una nueva conciencia demográfica. ¿Hijos? Hay otras que gozan de prioridad; a veces hay angustia reproductiva, por el rol social y laboral de la mujer. La procreación ha dejado de ser un fin para, a veces, convertirse en un incidente no deseado, como si hubiera un conflicto entre reproducción y sexo.

    * Nicolás Retana es médico.

  • TEMAS RELACIONADOS: Opinión

  • Imprimir
    Enviar
    3 COMENTAR
  • PUBLICIDAD





    3 Comentarios

    • NgarciaNgarcia17:37 | 01 de febrero, 2012

      Creo que España actual traer aun hijo al mundo es, como minimo, un acto irresponsable, eso si no eres de una familia muy adinerada ( o sea, que ya tienes dinero para vivir muchos años). Efectivamente, las africanas y la sudamericanas no tienen problema, ya se les de ayudas suficientes. Yo casi los unicos niños que veo son de esta procedencia.
      Este pais se esta muriendo, ahora hay 5,4 milliones de parados, y muchos nunca jamás encontrarán un trabajo, nos tocará dejar a nuestra casas y morir de hambre, o emigrar quien puede. Vamos a decir la verdad de una vez.

    • Mac ArioMac Ario01:44 | 02 de febrero, 2012

      El problema social de Expaña estriba fundamentalmente a mi entender, en que después de la muerte de Franco se consumó el "pasar el carro delante de los bueyes", es decir, alcanzar puestos relevantes en la sociedad una multitud insaciable carente de principios y preparación para ello. Recuerdo que había entonces un anuncio muy celebrado cuyo slogan decía más o menos "yo exijo todo y lo quiero ya".
      Naturalmente semejante mentalidad generalizada trastocando el orden social, no puede dar como resultado a largo plazo más que lo que está sucediendo. Nos lo recuerda la historia, desde la caída del imperio romano hasta el hundimiento del estado de weimar y el consiguiente ascenso de los bárbaros o del III reich. Me explico.
      El ascenso de los libertos en la roma imperial o el de los especuladores en la república de weimar - ambos similares en el contexto económico - corrió parejo al desasisitimiento de las autoridades a quienes, permaneciendo fieles a los principios de la república, cumplían mayormente sus obligaciones
      Esta fidelidad exige sacrificios, tanto en lo personal como lo familiar, evidentemente hechos con la esperanza de mejorar el status social por los méritos del noble esfuerzo - fair play - que dicen los ingleses. Pero sucede que cuando toda la morralla se encarama a lo alto - en el clásico quítate tú para ponerme yo - y encima se jacta prepotentemente de su marullería tratando despectivamente a la gente honrada, deja servido el colapso social.
      Este fúé el fracaso de la roma imperial y del estado de weimar, que pusieron por delante del patricio o del burgués, al liberto o al especulador, en un ascenso desorbitado en la escala social cuyos beneficiarios son incapaces de asimilar. Este es el fracaso del socialismo - Julio César con sus "populares" o la república de weimar no hicieron sino "socialismo" - y como consecuencia el fracaso de la sociedad que parasita.
      Cuando una sociedad llega a esta situación, ya nadie da un duro por defenderla, como nadie daba un duro por defender roma de los bárbaros o la república de weimar de los nazis. No se trata, como creen algunos, que "ya no hay futuro" sino que "el futuro ya no es lo que era".

    • joan figuerolajoan figuerola11:09 | 07 de febrero, 2012

      Mientras el aborto sea la primera causa de muerte en España (100 mil muertes al año) no contribuiremos al incremento de la natalidad.

    Para comentar debes registrarte

    Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.


    Si ya lo estás, debes iniciar sesión.


    Si aún no lo estás, regístrate aquí.


    Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.


    Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.


    Sepa más sobre nuestra política.