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    La gran (y terrible) semana de Rajoy

    18 DIC 2011 | Carlos Dávila

  • En veinticuatro horas Mariano Rajoy estará pronunciando el discurso más trascendente de su vida. Hombre de gestos y actitudes templadas, quizá recuerde su oposición al Registro de la Propiedad, con certeza también, la segunda intervención pública más importante de su existencia. Son dos momentos desiguales pero marcados los dos por un desafío brutal: en el primer caso, el de mañana, en convertirse no ya en presidente, que eso no guarda secreto alguno, sino en un jefe de Gobierno fiable, el adjetivo con el que ha construido toda su trayectoria política. Se dirá que todas las investiduras de los presidentes desde la restauración han sido complicadas.

    Es verdad por distintas razones: Suárez articuló un cúmulo de argumentos que tenían por fin único acometer la construcción democrática de España. Erró de medio a medio cuando, por su miedo escénico (un concepto que se atribuye ese inmenso simulador de cultura que atiende por Valdano) se negó a debatir sus propuestas con los grupos de la oposición. Aquel instante fue el comienzo de su caída.

    Su sucesor, Leopoldo Calvo Sotelo, el presidente intelectualmente más preparado que haya tenido nunca nuestro país, advino al poder en circunstancias dramáticas: el golpe de Estado de unos espadones decimonónicos que ni sabían lo que se cocía por el mundo ni tenían la menor intención de dejar que los ciudadanos pensaran a su libre albedrío; luego llegó González, arrebolado con 202 escaños, ahíto de promesas intangibles y decidido, en principio, a no dejar piedra sobre piedra de todo lo que había sido España durante el siglo XX.

    Cuando José María Aznar se dirigió al Parlamento, la Nación entera estaba conmovida por una crisis económica, entonces sin precedentes, por irregularidades de todo tipo, la corrupción absoluta del PSOE y un Estado de cloaca que se había situado al mismo nivel que los bandidos terroristas de ETA que hoy trabajan para Amaiur.

    Por fin llegó, ¡y cómo llegó! Rodríguez Zapatero, un insolvente sectario, bodoque con ínfulas universales, que ha dejado España como un erial. Su herencia es una colosal calamidad que en un país con mayor dignidad que el nuestro tendría que ser seriamente juzgada en los tribunales. En estas condiciones, Rajoy encara, con el discurso de mañana, su semana más terrible, esta en la que tendrá que presentar al pueblo español el programa de austeridad más dramático de la historia de España.

    Crisis global

    Y en estas condiciones habla mañana Rajoy. Aparte de fiable, el nuevo presidente gusta de adjetivarse a sí mismo como previsible. No es moco de pavo esta doble definición de fiable y previsible tras una época de ocurrencias, a cual más estúpida e inconveniente que la anterior, y en la que, día a día, mes a mes, año a año, se ha ido deteriorando la convivencia nacional hasta abrirse una séxtuple crisis: social, económica, política, moral, territorial e institucional, que ahora le toca enmendar a Mariano Rajoy.

    El empeño se antoja descomunal, pero no tiene otra posibilidad que ser cumplido: o se cierra el desastre o terminamos en el fondo del abismo. Rajoy ha realizado una campaña electoral únicamente volcado en la denuncia de la trágica situación económica que nos ha legado el incapaz, pero ahora, aparte –claro está– de corregir, con los tiempos corriendo a velocidad de vértigo, los desmanes, le aguarda a Rajoy reconducir toda esa crisis global que antes enunciaba.

    Festines independentistas

    Ya se verá cómo desde el primer instante los minoritarios intentan hacerle la vida imposible al presidente que será electo esta semana que comienza. Los minoritarios y, desde luego, algunos comparsas que se subirán al carro de la algarabía guardan en su agenda unos propósitos muy diferentes a los que se plantea el nuevo Gobierno.

    Los separatistas enragés, o sea, Esquerra Republicana, el Bloque Nacionalista Galego, naturalmente Amaiur y la convaleciente Barkos se sumarán en ocasiones al festín independentista de todos estos separatistas que, como dijo el desgarbado individuo que se presentó ante el Rey como si viniera de una arrebatada cena navideña: “No queremos estar con ustedes”. ¿Cómo arrostrará Rajoy este desafío? Toda la impresión es que ya ha empezado a cultivar la cercanía de Convergència i Unió, cuyo representante en Madrid, digo, alguna vez tendrá que recuperar su cordura tradicional, la templanza que abandonó tan sospechosa como inopinadamente, en la última cita electoral.

    No es imposible tampoco que en algunos momentos el PNV no palmee, como si fuera un acólito mocoso, las exigencias estrafalarias de los citados, y esos momentos deberán ser aprovechados evidentemente por Rajoy. La pregunta es si el presidente responderá, se lo insten o no, a las exigencias de los Larreina (por cierto, ¿qué hace el Opus de farra con los proetarras de Amaiur?) y demás sicarios del terror. Apuesto a que en principio no lo va a hacer.

    Sudor y lágrimas

    La información que se ha conocido hasta ahora es que Rajoy va a dedicar la mayor parte de su exposición de mañana a las urgencias más preeminentes del caos económico que le ha dejado el indigente intelectual que nos ha desbaratado España durante ocho años. Si las noticias que han llegado a LA GACETA son buenas, que lo son, lo más probable es que mañana mismo anuncie las líneas maestras de una auténtica reforma laboral que se aprobará en mayo.

    Bramarán los sindicatos, sobre todo ese pobre y anticuado ugetista que se ha quedado en los sindicatos alemanes de Honecker, pero el cambio tiene que presentarse como radical en dos aspectos: en la trituración de una vez para siempre de esos convenios globales que afectan a todas las empresas sea cual sea su tamaño y sus posibilidades y en la movilidad, que fue uno de los conceptos que UGT y Comisiones rechazaron en la tímida reforma de Aznar.

    Pero los anuncios de Rajoy no se van a quedar en este epígrafe. El sudor y las lágrimas empezarán en el mismo instante en que presente a consideración de los españoles un programa de austeridad como nunca se ha sufrido en España, probablemente mucho más duro del que, tras los Pactos de la Moncloa, defendió –y no pudo terminar, por eso se marchó– el profesor Fuentes Quintana.

    Pero esto es lo que hay. Los empresarios han formulado ya una propuesta que no debería marginarse: la de que los funcionarios también estuvieran sujetos a los ajustes de plantilla. En un país como España, en el que estos trabajadores gozan de por vida de un salario fijo pase lo que pase, no está de más que lo que afecta a unos, los empleados privados, también afecte a los públicos, sobre los que se tiene una especie de pudor rayano en el miedo a tocar, siquiera sea levemente, sus condiciones de trabajo. En los últimos años, España se ha llenado de gentes de todo jaez provenientes en muchos casos del favor de los partidos en los diversos Gobiernos, ¿sería mucho pedir que a estos afortunados no se les aplicara distinto nivel de exigencia que a sus congéneres españoles?

    Prudencia y sensatez

    El de mañana será un duro trago, un marrón que no es la mejor bienvenida para un nuevo presidente. Es posible que los españoles de todos los tiempos siempre estemos tentados de pensar que el nuestro, nuestro momento no es el más difícil de la historia completa del país, pero díganme: ¿recuerdan ustedes una etapa de nuestra trayectoria que tenga abiertas en canal tal cantidad de crisis? Sinceramente, no. Rajoy, todo prudencia y sensatez, no es un personaje que se arrugue ante las dificultades ni tampoco huya de los retos.

    Ha sobrevivido a empujones mil, incluso desde dentro de su partido, donde ahora se agolpan –esa es la mísera vida– los voceros que gritan: “Siempre hemos estado contigo, Mariano”. Tengo la impresión de que no olvida, porque no se trata de perdonar a los artificiales, pero interesados, rebeldes de antaño, sino de desconfiar de los que siempre estuvieron con ganas de traicionarlo.

    Los anuncios de Rajoy no se van a quedar en la reforma laboral. El sudor y las lágrimas comenzarán en el instante en que presente un programa de austeridad como nunca se ha sufrido en España 

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    20 Comentarios

    • salddaysaldday11:38 | 18 de diciembre, 2011

      yo creo que los españoles tenemos asumido lo que nos viene
      encima. lo importante es que nos digan la verdad de las cuentas, porque ahi esta la justificacion de los ajustes que vamos a tener que sufrir; ejemplo: cospedal en C-M. sobretodo que explique muy bien las politicas sociales, laborales y estructurales, cuando anuncie los nombres de los ministros que van a ocupar los puestos claves en su gobierno, que diga muy bien para qué se les nombra. ejemplo: nuevo ministro de justicia: (sobretodo que no sea Gallardon) para que ponga orden en todo el entramado de la justicia ya que ahi va a tener un papel decisivo la confianza que los españoles le van a dar. Ah, y que haga menos "reverencias" al "falso" del sr. representante del grupo Ciu, que es lo mas falso que se puede uno tirar a la cara. los socialistas van a mover agua sin dar argumentos, y para ajustar confusiones a los españoles
      no les deje hacer, coja cada una de sus propuestas o negativas y desmenuzelas concienzudamente, demostrando a + b lo falsamente que han conducido y gobernando para beneficio propio con el dinero del sudor de todos los españoles de buena fé, este pais que se llama y se llamara siempre
      españa, No tenga miedo sr. Rajoy, haga ud. que nos sintamos
      reconocidos y respetados en los paises de nuestro entorno, ya que el deteriodo que los socialistas y todos los izquierdistas que han estado populando en torno al psoe ha
      sido desastroso.
      me uno al comentario del sr Davila, y espero que su discurso de investidura tenga un alto mensaje y para los españoles de dentro, como para los de fuera, y sobretodo para que en este pais las cosas que se han "desbaratado" se vuelvan hacer como dios manda, para eso me imagino que devera hablar no solamente de economia, (aunque es lo principal) sinon darles a los españoles una vision à corto y largo plazo de lo que tiene que hacerse en este gobierno empezando por sus cimientos, La constitucion que tan malamente han transformado zapatero y sus acolitos para beneficiarse el y sus amigotes.

      Animo sr Rajoy que no le tiemble la voz ni los argumentos que la inmensa mayoria de los españoles estamos con ud. y necesitamos oir y sentirnos españoles porque esa es la clave para que nos remanguemos las mangas y nos pongamos todos a una con Ud, y con el ideal que es y sera Servir a España !

    • LepantoLepanto12:05 | 18 de diciembre, 2011

      En el Sr. Rajoy los españoles hemos puesto todas nuestras esperanzas, sabiendo que para sacar a España del sumidero en que la ha dejado el tarado controlador de nubes, no va a ser una tarea nada facil y que nos va a costar muchisimo esfuerzo. Lo sabiamos antes de las elecciones, y aun asi hemos confiado en él.
      De manera que tome las medidas que tenga que tomar, porque como se ha demostrado el 20-N, el pueblo español es consciente, y espera que no le tiemble el pulso, cueste lo que cueste.
      Adelante Sr. Rajoy, haga lo que tenga que hacer, porque el pueblo español está con usted, y en usted confia.

    • Pepito Grillo Harto14:19 | 18 de diciembre, 2011

      si, como dice el editor, mariano no se olvida de quienes quisieron "moverle" la silla, entonces y obviamente, el actual alcalde de madrid (Alberto ruiz-gallardón)estaría descartadísimo de toda posible quiniela de ministrables. ya sea a corto,medio ó largo plazo. descartado sin más. recuérdese que gallardón representa, dentro de la derecha, la izquierda peor vista ya que ni es blanco ni tinto, es mezcla. mal vino ése. sencillamente, ni fué, ni es ni será de fiar.

    • UNA GATOADICTAUNA GATOADICTA14:40 | 18 de diciembre, 2011

      Siento tener que decir, que Gallardón es un gran político os guste o no, tiene una capacidad impresionante y no se duerme en los laureles... yo si creo que va atener una cartera, igual la de defensa (es mi apuesta).
      Con respecto a Rajoy, el miura que le viene encima no va a tener desperdicio.
      y para colmo, dice el caradura mayor del reino "rubalcaba" que le va a exigir que trabaje lo que el no ha sido capaz de hacer en 8 años.

    • UNA GATOADICTAUNA GATOADICTA15:08 | 18 de diciembre, 2011

      lo primero la justicia que funcione contra estos desvergonzados corruptos.

    • UnoDelProletariadoUnoDelProletariado15:54 | 18 de diciembre, 2011

      Buenos dias señor dávila
      permítame transmitirle con total educacion mi opinión sobre usted:
      Usted es un fascista, de los pies a la cabeza
      He dicho
      Saludos

    • Francisco Mata Rojos16:57 | 18 de diciembre, 2011

      Para #7, el sr davila es periodista, lo cual demuestra que ya es mucho más que tú, por otro lado creo que el sr davila estará de acuerdo conmigo en que cuqando el insulto probiene de la "chusma" se convierte en un alago. Me voy a sumar a tu insulto... Yo tambien soy un fascista de los pies a la cabeza. Aunque solo tengo una empresa de ***** que me da para vivir, pero yo me partiría el pecho por españa mientras que tu con llorar e insultar lo arreglarias todo. pidele a llamazares que comparta contigo su millon de euros o que los reparta con la chusma proletaria como tú, haber que te dice...... reza dos habes marias a la pasionaria para que te perdone por tu estupidez y te absuelva de tus tonterias

    • AdánAdán18:23 | 18 de diciembre, 2011

      comparto y suscribo todo lo dicho por don Carlos Dávila.
      don Mariano si no se ha arrugado antes, ahora menos todavía.
      dentro de su partido quienes le hayan apoyado tendrán su recompensa, pero también los más mejores, nada de tonterías de paridad, los mejores.
      por eso, creo que gallardón será ministro de justicia, porque tiene un prisma muy imparcial, y la justicia clama eso.
      arias cañete ministro de exteriores.
      montoro de economía.
      personas contrastadas y de talla, no como los enchufismos, ladrones e inpetos que hemos sufrido con zetapé (el peor presidente y gobernante de toda la historia de españa con diferencia) porque con la zeja no se puede gobernar, sólo con la razón.

    • Mac ArioMac Ario18:27 | 18 de diciembre, 2011

      No sabe la que le espera. Se le vana a echar encima todos, unos porque sí y otros porque no. Les aseguro que acaba dimitiendo sin terminar la legilatura. Y encima, como siempre en este país de cafres, se nos va a juntar todo: la muerte del rey, la expulsión del euro, etc ...

    • Mac ArioMac Ario18:34 | 18 de diciembre, 2011

      adán #9, no sabe vd. lo que dice. Gallardón lleva todo su mandato como alcalde de Madrid negándose sistemáticamente a liquidarme la deuda de ese Ayuntamiento por la ESTAFA que me hicieron - y ya va para VEINTE años - en la inversión de todo mi capital, ganado honradamente y ahorrado sacrificadamente, en un apartamento TURISTICO.
      Sin duda un buen punto para su curriculum, con los parámetros de esta mierdocracia, como candidato a Ministro de Justicia.

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