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“Vayámonos preparando para una campaña que, si creemos por una sola vez a Rubalcaba (Rubalcaba dixit), estará copiada de los presupuestos que el PSOE y su fundador mantuvieron hace 100 años”
Escribí hace siete días que, salvo que Zapatero nos diera alguna y poderosa razón para interrumpir el descanso de esta crónica semanal, la suspendería hasta el próximo septiembre. Lo que no escribí es que en mis adentros tenía la convicción de que el agónico presidente sí nos depararía algún motivo especial para ocuparnos largamente de él, de su nefasta gobernación y, desde luego, de sus incumplimientos políticos. En LA GACETA llevamos publicando desde hace meses, meses, el pronóstico de unas elecciones anticipadas; nuestras informaciones eran esas, pero, claro, tratándose de Zapatero, cualquier noticia puede quedar en agua de borraja. Él ha sido siempre, y lo ha sido incluso el mismo día en el que participó oficialmente el fin de su vida política, un monumento a la mentira como instrumento de supervivencia. Hay que ver a este respecto con qué desvergüenza se desdijo a sí mismo el pasado viernes cuando, sin mudar de color, aseguró que sus repetidas afirmaciones sobre el agotamiento de la legislatura eran simplemente ardides para no dar pistas sobre sus verdaderas intenciones. Es más: en un momento de su patética Conferencia de Prensa llegó a asegurar, con total desparpajo, que hacía tiempo que había tomado la decisión de apresurar la convocatoria de las elecciones generales.
La última rectificación
Todo muy coherente con su trayectoria. En todo nuestro reciente proceso democrático no es posible recordar una sola vez en que un presidente anuncie con cuatro meses de anticipación la apertura de las urnas. Todos han respetado los plazos; él, como en tantas otras ocasiones, no ha respetado nada, ni siquiera algo tan sim¬le como esto. Él, desde luego, pasará a la Historia (así, escrito con mayúsculas) por haber intentado, desde su clamorosa indigencia intelectual, cambiar el pie a los españoles, modificar lo que en la Transición costó tantísimo esfuerzo asentar; ha llegado hasta a ensayar el cambio constitucional por la espuria vía de convertir a España en un Estado más allá de la confederalidad. Todo, además, inventado desde una estructura personal que ha variado entre la vesania y la absoluta improvisación.
Por tanto, nada hay de asombroso en su última falacia. Lo único aceptable de esta postrera rectificación es que, casi con seguridad, va ser la última. Váyase con viento fresco este personaje que ha supuesto para el común de los españoles un auténtica pesadilla nacional, y emprendamos el camino del futuro que empieza directamente el 20 de noviembre de 2011, exactamente 36 años después de la muerte del general Franco. El pasado viernes, apenas conocida la fecha exacta de esta nueva convocatoria electoral, fueron muchas, y cuando digo muchas es que son muchas, las personas que transmitieron a este periódico su temor a que Zapatero, con el concurso inestimable de Rubalcaba (ya Robocop para todos) haya fijado esta fecha para perpetrar una iniciativa infame; a saber, adjudicar al Partido Popular el disfrute de la herencia política, autocrática, del propio Caudillo al que los padres de uno y otro sirvieron, uno como oficial de su Ejército del Aire y otro como jefe de la Asesoría Jurídica del Ayuntamiento de León. Y dejémoslo claro: no pasa nada; en el franquismo, y no contra él, vivieron la mayoría de nuestros padres, porque el tiempo les marcó esta pauta. Lo que parece sencillamente obsceno y bochornoso es que algunos socialistas hayan abjura¬o de esta constancia, ideando historias que sus propios progenitores hubieran detestado. Lo veremos, pero con certeza: el PSOE de Rubalcaba planteará la disyuntiva electoral de noviembre en esta repugnante dicotomía: “O la vuelta del franquismo o Rubalcaba”.
La quíntuple crisis
O sea: si de aquí a esa fecha el PSOE se destaca en la innoble tarea de identificar a su partido opositor con la antigualla franquista, habrá que recordar, sin ningún miramiento, las trayectorias de cada quien, porque ya está bien de que desde la izquierda se repartan torticeros carnés de democracia, se ingenien resistencias antidictatoriales que únicamente se dieron en muy contadas circunstancias. Se trata de hablar de futuro y en eso estamos, porque del presente que nos transmite este anómalo personaje de nuestra Historia, mejor no hablar; nos deja el desastre más absoluto. Tenemos ante nosotros la oportunidad de cambiar el paso, de ensayar casi lo imposible: la solución a la quíntuple crisis que ha creado Zapatero, una crisis política, social, económica, moral, institucional y territorial que parece hecha conscientemente, porque así, a lo bobo, no parece posible que nadie haya desarrollado tanta miseria.
CUANDO hace 15 años González salió del poder, los españoles nos encontrábamos “SÓLO” (lo enfatizo así para que se entienda bien) en un doble escenario de caos económico y de corrupción gubernamental. Ahora el panorama es aún peor, por mucho que incluso el Partido Popular se ocupe casi siempre de centrar sus mensajes en la regeneración económica. Zapatero ha destruido totalmente la falsilla patriótica sobre la que se construyó la Transición, de tal forma que hay dos regiones que ya no ocultan sus intenciones de romper el cuadro y largarse, más pronto que tarde, de lo que los separatistas llaman el “Estado español”. Zapatero ha llevado a los más radicales terroristas, hoy disfrazados de simples independentistas pacíficos, a las instituciones pagadas, para mayor inri, con el dinero de nuestros impuestos. Zapatero ha vejado a las inmensas víctimas del terrorismo hasta hacer de ellas incómodos supervivientes que se han opuesto a sus deseos. Para todo esto ha contado con su partido y, dentro de él, y muy destacadamente, con el candidato Rubalcaba, al que estos días me describían de esta forma: “Es igual que Zapatero, pero aún en más malo y en más listo”. Quien me lo decía basaba su definición en el recuerdo del maltrato que recibió, hará tres o cuatro años, un magistrado nada afecto a las manipulaciones judiciales y constitucionales del Gobierno del PSOE cuando, impelido por un tercer personaje, acudió insensatamente a entrevistarse con el ministro del Interior, que, sin mayores ambages, le recomendó que suavizara su oposición a las trastadas socialistas, no fuera a ser que salieran a relucir los agujeros de su vida personal.
Ojo, hay miedo
Bien: pues esto es lo que hay y a lo que nos tenemos que atener. El viernes, Rubalcaba se volvió a presentar como un seráfico arcángel que, según dijo, no iba a responder a las innumerables provocaciones del PP. Lo dijo, sin pestañear, quien durante tiempo y tiempo ha presumido de “saber todo de todos” (y lo que es más terrible, lo ha sabido) y quien una vez inventó el terrible dóberman que representaba a aquel Aznar cuyo pecado simplemente consistió en querer acabar con el terrible desastre económico socialista y con la ingente corrupción que se había instalado en España. Haría muy mal el PP si, por un solo momento, creyera en las admoniciones artificiales de Rubalcaba. Este va a ser un duelo a cara de perro que no excluye cualquier tarascada desde el poder. Vayámonos preparando para una campaña –en la que, por otra parte, ya estamos– que, si creemos por una sola vez a Rubalcaba (Rubalcaba dixit), estará copiada de los presupuestos que el PSOE y su fundador mantuvieron hace 100 años. Produce intenso miedo el que el aspirante siquiera los haya rememorado. Por tanto, ojo, que antes de abandonar el poder el PSOE hará todo lo humanamente indeseable para intentar no perderlo. Ejemplos tenemos en nuestra historia reciente.
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4 Comentarios
Anónimo(No registrado)11:18 | 31 de julio, 2011
cuidadin!! cuidadin!! la semana vispera del 20-n.
ya sabemos lo sucio que la izquierda juega si vé que va a perder,son capaces de lo que séa "el fin justifica los medios".los anti-sistema con rubalcaba que los cobija y ata de pies y manos a la policia, ya estan calentando el ambiente.
A vueltas otra vez con Cataluña y vascongadas, ¡Que extraño interés en seguir dando pábulo a estas 2 comunidades¡¿Porque constantemente se refieren a ellos con la "zozobra" de la separación? Es justo lo contrario de lo que deberían hacer, especialmente un medio de comunicación como este. No digo que alienten la consulta a nivel nacional explicando muy bien los pros y contras de liberar a España de semejante lastre, ya nos gustaría, pero ya esta bien de darles la importancia que no tienen. Son junto con la izquierda y sus sindicatos etc, El principal problema que tiene España. Una bofetada sin mano que les pusiera en sus sitio es lo que necesitan y en caso de que ganaran ellos la independencia nosotros los españoles ganaríamos nuestro futuro. Menos complejos y mas hablar clarito del tremendo lastre que suponen estas dos comunidades con sus status actual. Mas España señores.
1939-1975 fueron 36 años de progreso, crecimiento económico y moral, prosperidad y trabajo con la “dictablanda” de Franco.
1975-2011 han sido 36 años de retroceso, empobrecimiento económico y moral, paro, corrupción y derroche.
Ha llegado el momento de hacer balance y a nadie se le escapa la inmensa ruina que el PSOE ha representado para España.
Además somos el pito del sereno de Europa y el mundo desarrollado gracias a los grandísimos patanes de ZP y Alfredo P.tinto...
En resumen: 20-N parece una fecha elegida por la oposición.
Debemos temer, no obstante, los ases en la manga del PSOE colaborador de ETA y amigo de las dictaduras más radicales que ne el mundo hay.
Excelente artículo, como siempre, Don Carlos...
Mi gran temor de cara al futuro de España es que la desintegración haya llegado ya a un punto sin retorno, porque muchoi me temo que ni vascos ni catalanes van a acatar NADA - ni decisiones gubernativas, ni judiciales, y se las seguirán saltando a la torera como hacen ya con las banderas, el idioma y el gasto... Y las alternativas son la entrada a la fuerza, pero no de 4 policiías, sino de las FFAA que nos quedan, soliviantando incluso a la población españolista, o dejar las cosas como están y que aún encima se sigan aprovechando y riendo de nosotros y, francamente, daría mi sangre por la unidad de España, pero los prefiero lejos y que se apañen como puedan, a la situación actual de burla y escarnio...
Finalmente... creo que cada vez que esa gentuza use la fecha relacionandola con el Caudillo, todos nosotros debemos recordarles que es el aniversario de la muerte del carnicero Durruti - de Miguel dixit...
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