PUBLICIDAD
  • Imprimir
    Enviar
    1 COMENTAR
  •  
  •  
     

    Persecuciones durante una vida

    05 FEB 2012 | Manuel Cerdán

    Hay decisiones que uno toma una vez en la vida y que luego te persiguen el resto de tus días.

  • Y eso es los que le ha sucedido al ex guardia civil José María Velázquez Soriano. Txema, como lo conocían sus compañeros, se atrevió en 1986 a denunciar en la revista Interviú la existencia de un GAL verde de la Guardia Civil en el cuartel de Intxaurrondo, donde él había estado destinado. Por primera vez, aparecía en escena el nombre del entonces comandante Rodríguez Galindo como uno de los jefes de los escuadrones de la muerte de los GAL. 15 años después el mismo comandante, ya general, era condenado a 71 años de cárcel por el secuestro y asesinato de dos etarras. Velázquez Soriano no erraba en sus acusaciones pero desde la Guardia Civil emprendieron un intenso acoso que estuvo a punto de costarle la vida. Soportó una intensa y frenética persecución hasta que logró estabilizar su vida. Pero, cuando parecía que todo estaba superado, en junio de 2009 tuvo que enfrentarse a otra embestida, esta vez de la Policía.

    Decía Adam Smith: “Si abordas una situación como asunto de vida o muerte, morirás muchas veces” y eso es lo que le ha ocurrido a Txema: en lugar de morir se ha visto obligado a sobrevivir muchas veces. Pero, cuando parecía que sus ex compañeros de Intxaurrondo habían olvidado las declaraciones del guardia civil, la Policía lo detuvo. Uno de los agentes que lo arrestó le increpó: “Soy hijo del Cuerpo (Guardia Civil) y te vas a enterar por tus denuncias sobre los GAL”. Y Txema se enteró: el fiscal pidió para él una condena de 21 años de cárcel cuando, como aclaró su abogado en el juicio, todas las pruebas contra él eran accesorias. Al parecer, en casa del cuñado de Velázquez, un colombiano a quien en realidad investigaban, apareció una placa de la Guardia Civil y un carné de Txema.

    El ex guardia ha tenido que soportar todo un calvario hasta que hace unos días la Audiencia Provincial de Madrid dictó su absolución. Lo curioso del caso es que Txema sólo tuvo que sentarse en el banquillo por el delito de falsedad, ya que el fiscal retiró el resto de los cargos. Pero ni aun así: el tribunal también lo declaró inocente del delito de falsedad. ¿Y ahora qué? Está claro que hay decisiones que persiguen a uno el resto de su vida.

  • TEMAS RELACIONADOS: Opinión

  • Imprimir
    Enviar
    1 COMENTAR
  • PUBLICIDAD





    1 Comentario

    • Mac ArioMac Ario03:34 | 06 de febrero, 2012

      no son "las denuncias" quienes persiguen, sino las personas denunciadas, sobretodo cuando están en una posición dominante (abuso de poder). Tampoco es "la vida" quien maltrata sino los ***** que les importa ñpoco jodersela a quien les apetece (crueldad). De ahí el proverbio: "No ofende quien quiere, sino quien puede".

    Para comentar debes registrarte

    Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.


    Si ya lo estás, debes iniciar sesión.


    Si aún no lo estás, regístrate aquí.


    Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.


    Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.


    Sepa más sobre nuestra política.