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Parece que el TS está juzgando el franquismo en vez de a Garzón.
Resulta que a consecuencia de una perversa y desesperada estrategia de defensa del juez Baltasar Garzón, parece que el Tribunal Supremo está juzgando el franquismo en vez de a él. Con el reconocimiento nunca suficiente, vaya por delante, a todas las víctimas de la Guerra Civil, pero a todas, lo que el Alto Tribunal debe resolver no es si en la confrontación fratricida y en la dictadura posterior se asesinó más o menos, si no si el polémico magistrado prevaricó, es decir, si como parece, abrió una investigación a sabiendas de que no era competente para ello.
Es edificante escuchar las dramáticas vivencias de tanta sinrazón siempre que esos testimonios se oyeran en colegios, institutos y universidades para que los españoles por formar supieran los errores fatales y dramáticos que sus antecesores cometieron. Pero no en el Alto Tribunal de la Nación porque en España no hubo una ley de punto final o una ley de obediencia debida –aquí es donde Garzón manipula– si no un gran acuerdo nacional, una reconciliación y una ejemplar Transición a la democracia.
Equivocar una justa reivindicación de las víctimas, las de la guerra y las de la dictadura, con el procesamiento extemporáneo de un régimen felizmente finiquitado hace más de 30 años es una amenaza para la ya complicada convivencia de las “dos Españas” que, además, merma esfuerzos para el verdadero y actual reto de este país: pasar de ser una nación en quiebra a un Estado solvente.
Los magistrados del Tribunal Supremo están obligados a juzgar las decisiones procesales de Garzón y las diferentes Administraciones, siempre que tengan recursos para ello, facilitar que todas las víctimas puedan encontrar a sus familiares para darles una justa sepultura. Todo será un esfuerzo baldío.
TEMAS RELACIONADOS: OpiniónJavier Ruiz de Vergara
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6 Comentarios
Srs. del Supremo, Sr. GArzón, Srs todos de la justicia:
""FRANCO HA MUERTO".
""carrillo sigue vivo".
pues ya seria hora de que ese repugnante dictador fuera juzgado y no tratado con delicadeza fruto de una transición indignante donde se dejo libres a todos los que formaron parte de una represión que duró decadas y, de herencia, una ruinosa monarquía,un sistema democrático desastroso, la cultura del político chorizo, cientos y cientos de fosas comunes, la cultura de la tortura, y muertos hasta en los campos de concentración alemanes. Y seguimos manteniendo un megamausoleo en su honor...NO al valle de los caidos, que se lleven al dictador y lo tiren donde les de la gana...
que ganas de remover heces, con lo mal que huelen y salpican a todos.
Estos retro`progres son raritos.
A los muertos se les puede criticar, pero no juzgar.
Napoleón tiene un mausoleo y este si que provocó asesinatos con su grandeza de invadir paises y fusilar a gente a toco mocho.
Los faraones mataron a miles de esclavos y ahí están las pirámides.
¿Lo destruimos todo?
Mirar hacia delante, y aprender a no repetir lo malo del pasado, eso es aprender de la historia, pero la historia sea buena o mala, no debe ocultarse ni destruirse, como los trenes del 11 M. Después vienen las dudas por querer limpiarlo todo. Amén.
Si, es curioso que en la situación actual del pais, con toda la izquierda política del pais escurriéndose por las alcantarillas del poder, toda la preocupación de los progres de hoy en día sea la de volver al pasado (ahora va a resultar que los conservadores se han instalado a la izquierda y son los inmovilistas), está claro que son cortinas de humo para distraer al público en general de la realidad que nos han dejado después no de 7, sino de 20 años gobernando, en los que han convertido España en un pais sin soluciones propias, desindustrializado por unas políticas laborales que hacen huir a los inversores, pero ellos a lo suyo, a juzgar los crímenes sólo del franquismo, no todos los crímenes, por que si se mata en nombre de la revolución, no es un crimen, es un acto de justicia según ellos.
Parece que pretenden ahora que nosotros paguemos por los crímenes de nuestros antepasados, lo que no estaría mal, ya que los padres de la mayoría de los vociferantes fueron parte directamente implicada en una gran cantidad de casos, ¿o es que nadie recuerda de donde vienen muchos de estos pseudo-rojos?. Critican ahora las alabanzas a Fraga, que graciosos, cuando deberían estarle muy agradecidos, a él y a otros como él, que se jugaban el cuello literalmente preparando el cambio de signo político desde el lugar más peligroso, desde dentro, lo que en aquellos tiempos se consideraba traición grave y pena de muerte, mientras los revolucionarios de pro, vivían tranquilamente en vaya usted a saber donde a la espera de que otros les dejaran el camino despejado, y hasta en algunos casos, a costa de las arcas de España y a "cuerpo de rey", que jamás a sufrimiento proletario. Valiente, reformista, incluso revolucionario, es el que se enfrenta cara a cara a los problemas, el que realmente pone en juego su vida día a día para defender una creencia y un modelo que ahora mantiene como parásitos, encima, a los cobardes que se quedaron mirando los toros desde fuera de la plaza. Me siento avergonzado de todos esos voceras cuando veo como el pueblo acaba directamente con sus dictaduras, como se ha venido produciendo en los últimos meses en el Norte de África, mientras todos esos valientes de aquí se sentaron a esperar que el nuestro falleciera, por miedo, más miedo que entendimiento, y a que encima los que se la jugaron desde dentro, les dejaran el camino limpio y despejado, demostrando ya desde el principio que son tan sólo unos parásitos
que poco respeto tiene el TS por su propia historia, es increible como venden a su país.
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