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    La ministra de Medio Ambiente, Elena Espinosa
    Exclusiva

    Elena Espinosa pagó 12 millones de euros en contratos a su antigua empresa

    09 NOV 2010

    Cuando era la responsable de Medio Ambiente adjudicó ocho veces a Rodman Polyships la fabricación y suministro de patrulleras entre 2004 y 2007. La ex ministra trabajó seis años en la naviera.

  • Carlos Plaza.

    Elena Espinosa, ex ministra de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino, adjudicó ocho contratos durante la primera legislatura, entre 2004 y 2008, a Rodman Polyships SAU, la empresa naviera para la que trabajó entre 1998 y 2004 como directora financiera y adjunta a la presidencia. La suma total de estas adjudicaciones asciende a 11.858.894,52 euros.

    Algunos de los contratos suman un precio millonario, como los de “suministro de un patrullero ligero para misiones de inspección, vigilancia y apoyo a la flota pesquera” del 5 de septiembre de 2006 y de 11 de octubre de 2007, por un valor de 2.716.372 y 2.814.508 euros, respectivamente.

    Rebaja mínima

    En todos los contratos el importe final de adjudicación que ofrece la naviera Rodman Polyships es ligeramente inferior al presupuesto base de licitación del ministerio de Elena Espinosa. Atendiendo a la totalidad de los contratos, la diferencia entre una y otra cifra supone un ahorro para el ministerio de tan sólo el 0,14%.

    Así, en un contrato de suministro de un patrullero ligero fechado el 14 de septiembre de 2005, la Subsecretaría de Agricultura, Pesca y Alimentación se ofreció a pagar 2.510.000 euros, y Rodman Polyships resultó beneficiario de la adjudicación al ofertar un precio rebajado de 2.499.999,52 euros, es decir, sólo 48 céntimos de euro menos.

    Y en el contrato de 7 de octubre de 2004, de suministro de una embarcación ligera, el presupuesto base de licitación era de 1.550.000 euros y fue adjudicado a Rodman Polyships por 1.549.999 euros, generando un ahorro de un euro al Ministerio de Espinosa.

    Respecto a estas rebajas en las que el ministerio ahorraba cantidades mínimas, desde Medio Ambiente aseguran a LA GACETA que “la legislación no permite a las Administraciones Públicas negociar con las empresas en el caso de concurso abierto (…) Además del precio, la normativa de aplicación establece otros muchos criterios de adjudicación de carácter técnico”, remachan, aunque sin concretar a qué criterios en concreto se refieren.

    Único ofertante

    Asimismo, desde el ministerio defienden que “la tramitación de todos y cada uno de los contratos se realizó conforme a Derecho, es decir, por el procedimiento legal de concurso abierto”, y añaden que “en los archivos de la unidad de inspección y vigilancia pesquera no consta la presentación de ofertas por parte de otras empresas”.

    La ausencia de más ofertantes resulta extraña en tanto que los barcos ligeros y las patrulleras solicitadas por Elena Espinosa podrían haber sido fabricadas y suministradas por Navantia SA o Construcciones Navales P. Freire SA, otras navieras españolas que trabajan con el poliéster reforzado con fibra de vidrio que demanda para sus embarcaciones Medio Ambiente.

    Nexos con el poder

    La Xunta de Galicia estuvo en el accionariado de Rodman Polyships, con un 69,22% del mismo. El presidente de la naviera, Manuel Rodríguez Vázquez, es un empresario presente en los consejos de administración de sociedades como el Consorcio de la Zona Franca de Vigo, de capital público gallego.

    Además, los interlocutores explican a este diario que “la competencia para contratar reside en el subsecretario del departamento” y no en Elena Espinosa, si bien, como ya había afirmado el ministerio anteriormente, “ella sí conocía de las adjudicaciones a la empresa para la que trabajó, pero no formó parte de las mesas de contratación en las que se decidió otorgar las adjudicaciones a Rodman (...)

    Tampoco negoció contratos con Medio Ambiente cuando trabajaba en Rodman, pues esa tarea dependía del departamento comercial”.

    Consulado de Perú

    Perú tiene una nueva cónsul honoraria en Vigo desde el pasado febrero. Rosa Fernández-Montenegro Iglesias es abogada de profesión y por su oficio ha mantenido contactos con la comunidad peruana en Galicia.

    Pero no es éste el único lazo que une a Fernández-Montenegro con el país andino: su marido, Manuel Rodríguez Vázquez, nació allí, y es uno de los empresarios más importantes en el sector naviero español, al ser propietario de Rodman Polyships y tener cinco astilleros en Galicia y Vila Real de Santo António, en Portugal. La naviera construye barcos de apoyo a plataformas petrolíferas, náutica de recreo y patrulleras aduaneras.

    Actualmente, en Galicia la comunidad peruana se compone por 4.598 miembros, muchos pescadores. Perú tiene una gran flota pesquera y exporta mano de obra que termina trabajando en los puertos gallegos.

    Debido al incremento de este colectivo en tierras gallegas, en febrero de este año se tomó la decisión de dotarles de un consulado en Vigo, siguiendo la tradición de que estas instituciones siempre han estado en puertos de mar. El consulado de Perú en Galicia, que anteriormente se ubicaba en Santiago de Compostela, llevaba cerrado siete años.

    Un cargo con coste

    Fernández-Montenegro explica: “Me ofrecieron el puesto desde Perú y dije que sí sin saber muy bien dónde me metía (…) El cargo supone una complicación para mí, pero en este momento tengo los medios y el tiempo disponible para ejercerlo con diligencia”.

    El cargo de cónsul honorario es gratuito, “una labor altruista y en la que no se busca el prestigio”, dice Fernández-Montenegro, que asegura tener que abonar personalmente todos los gastos que origina el consulado “mientras el bolsillo me lo permita y no llegue el momento en el que me canse y diga ‘basta”.

    Los gastos a los que hace frente la cónsul honoraria son los sueldos de tres empleados y los de material. “El local ha sido una cesión temporal del ayuntamiento, que hemos conseguido después de muchas gestiones”, explica.

    Valija diplomática

    Sin embargo, no todo son desventajas para el ejercicio de las funciones de cónsul honorario.

    Como diplomática, Fernández-Montenegro puede enviar valijas diplomáticas mediante un correo, que no podrá ser detenido ni arrestado por las autoridades. Asimismo, la ley estipula que los paquetes de la valija son inviolables: no se pueden abrir ni retener.

  • TEMAS RELACIONADOS: Políticaelena espinosaMinisterio de Medio Ambiente.

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