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    Moratinos asegura que no ha habido "un conflicto ni una crisis" con Marruecos

    19 AGO 2010 | Agencias

    El ministro de Exteriores asegura que "precisamente dado el excelente estado de las relaciones con Marruecos se han podido resolver los incidentes en la frontera de Melilla a través de los canales diplomáticos entre los dos países".

  • El ministro de Asuntos Exteriores Miguel Ángel Moratinos, ha asegurado hoy que lo ocurrido en los últimos días en la frontera de Melilla no ha supuesto "un conflicto, ni un eventual conflicto, ni una crisis bilateral".

    Moratinos ha asegurado a Efe que "precisamente dado el excelente
    estado de las relaciones con Marruecos se han podido resolver los
    incidentes en la frontera" y, ha insistido el ministro, "a través de
    los canales diplomáticos entre los dos países".

    "He hablado en varias ocasiones con mi homologo marroquí, Taib
    Fasi Fihri,
    para disipar cualquier malentendido que pudiera afectar
    a la situación de la frontera en Melilla", ha agregado Moratinos.

    Esta mañana, el director general de la Policía y la Guardia
    Civil, Javier Velázquez,
    daba ya por solucionados los incidentes que
    estos días se han registrado en el puesto fronterizo de Melilla, que
    ha recuperado la normalidad tras el boicot de mercancías en las
    últimas jornadas.

    Desde el municipio pontevedrés de O Covelo, el máximo responsable
    de las fuerzas de seguridad se ha referido a su viaje ayer a
    Marruecos para preparar la visita que el próximo lunes realizará el
    ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba.

    Tras constatar las "muy cordiales" relaciones entre España y
    Marruecos,
    Velázquez ha explicado que ayer se reunió con
    responsables de la Gendarmería y del Ministerio del Interior
    marroquí para resolver el conflicto, que "ya se ha solucionado".

    Precisamente, Rubalcaba y su homólogo marroquí, Taieb Cherkaoui,
    comparecerán el lunes en Rabat para explicar el contenido de la
    reunión que previamente mantendrán, en la que abordarán, además del
    conflicto en Melilla, la lucha contra el terrorismo, la inmigración
    ilegal o el tráfico de drogas.

    Mientras, la frontera de Beniz-Enzar de Melilla con Marruecos ha
    recuperado la normalidad y se han retirado la veintena de pancartas
    críticas contra España, así como las banderas marroquíes que fueron
    colocadas por activistas de ese país.

    El tráfico de vehículos y ciudadanos en dirección a Marruecos ha
    sido fluido, mientras que el del país vecino hasta Melilla ha sido
    denso en las primeras horas del día.

    Hoy ha continuado la polémica por la visita a la ciudad autónoma
    ayer del ex presidente del Gobierno José María Aznar y por la
    ausencia de miembros del actual Ejecutivo.

    Así, el presidente de Melilla, Juan José Imbroda, ha criticado la
    falta de "firmeza" y de "contundencia" del Gobierno ante la
    actuación de "cuatro desalmados" que han boicoteado el tránsito de
    mercancías en la frontera.

    Imbroda ha reprochado también ha Rubalcaba que no "levantara la
    moral" de "su gente"
    y que no le haya llamado tras los incidentes,
    si bien ha deseado "fervientemente" al ministro de Interior que
    tenga éxito en la reunión del lunes con las autoridades marroquíes
    para resolver un "espinoso asunto".

    Ha defendido la presencia de Aznar en Melilla, al igual que ha
    hecho el vicesecretario de Comunicación del PP, Esteban González
    Pons, quien, en declaraciones a Punto Radio, ha asegurado que la
    visita del ex presidente del Gobierno no puede ser considerada como
    una deslealtad.

    "Aznar es un español que visita Melilla, que es España. Y que un
    español visite España nunca puede ser considerado una deslealtad por
    el Gobierno. Cuando el Gobierno dice que es desleal que un español
    visite España, es que ese Gobierno se avergüenza, tapa e intenta
    ocultar una parte de España", ha aseverado Imbroda.

    Por su parte, el presidente de La Rioja, Pedro Sanz, también del
    PP, ha considerado que debería verse como algo normal que cualquier ciudadano vaya a Melilla
    y ha dicho que lo "grave" es la "dejación en la defensa de la dignidad de los españoles de esa ciudad" por
    parte del Ejecutivo.

    Desde las filas socialistas, la secretaria de Política Internacional, Elena Valenciano, se ha mostrado convencida de que el Gobierno arreglará "las cosas" con Marruecos "a pesar" del PP y de "su deriva irresponsable".
    Valenciano se ha preguntado en su blog si alguien cree que las
    visitas de Aznar y de González Pons a la ciudad autónoma obedecían a
    "un afán de ayudar y de contribuir a relajar la tensión con
    Marruecos".

    De "inoportuna, desleal e irresponsable" ha tachado la visita de
    Aznar el PSOE melillense en boca de su portavoz adjunta en la
    Asamblea de la ciudad autónoma, Celia Sarompas.

    El sindicato Unión Federal de Policía (UFP) ha registrado un
    escrito en el que pide que Rubalcaba visite el puesto fronterizo
    para ver directamente cómo está la situación y apoyar a las mujeres
    policías, a las que ha homenajeado el Sindicato Unificado de la
    Policía (SUP).

    El lunes la Diputación Permanente del Congreso se reunirá para
    debatir la petición de algunos grupos de que comparezcan Rubalcaba y
    el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos
    , para
    explicar los incidentes.

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