
La izquierda abertzale ha presentado al mediador sudafricano Brian Currin un calendario con los pasos que la ilegalizada Batasuna tiene previsto dar en las próximas semanas. Mientras, el presidente del PSE, Jesús Eguiguren, ha trasladado al Gobierno vasco la hoja de ruta que permitiría a Batasuna estar en las próximas elecciones. Esta estrategia ha sido contestada por el lehendakari López y el ministro del Interior
La izquierda abertzale presentó al mediador sudafricano Brian Currin un calendario con los pasos que iba a seguir la ilegalizada Batasuna de aquí a finales de julio y que supuestamente buscarían desmarcarse de ETA. Así se desprende de una conversación que se produjo entre el portavoz del grupo de intermediación vasco Lokarri, Paul Rios, y el citado líder sudafricano. La conversación, a parte de la cual ha tenido acceso LA GACETA, se produjo hace tres semanas, según informaron fuentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).
En otro momento de la misma, Currin incluso llega a ser más explícito. “He hablado con ellos y me han dicho que van a ocurrir cosas que no nos podíamos imaginar”, dijo con optimismo el mediador sudafricano, quien añadió que la disposición de la izquierda abertzale va bien encaminada y que, si todo sigue su curso, el tema “va a ir rápido”.
En este contexto encajan a la perfección las palabras pronunciadas por Currin, esta ven en público, el pasado miércoles en San Sebastián, durante un acto celebrado en el Kursaal de la capital donostiarra y organizado por la Diputación de Guipúzcoa. “Creo que la izquierda abertzale no va a retroceder en su apuesta”, sentenció quien lleva ya dos años asesorando a los ex batasunos. En el mismo acto, Currin se mostró convencido de que este camino iniciado por la izquierda radical vasca llevará al “final permanente de la violencia y el inicio de un proceso de paz”.
También en el mismo contexto se entienden las palabras de otros actores implicados en estas conversaciones: el presidente de los socialistas vascos y precursor de los Acuerdos de Loyola, Jesús Eguiguren, que se expresó ayer en una entrevista en El País (ver apoyo de página 8); y el líder de Lokarri, Paul Rios, que también se posicionó ayer públicamente (ver apoyo página 9).
En la misma línea, El País ya publicó hace unos días que la izquierda abertzale había preparado un conjunto de actos durante el próximo mes en los que supuestamente estaba dispuesta a desmarcarse de ETA. El primero de esos actos, celebrado en Pamplona un día después de la citada información, no cumplió sin embargo las expectativas anunciadas por el periódico.
Currin y otros premios Nobel firmaron el pasado marzo la denominada Declaración de Bruselas, que solicitaba a ETA un alto el fuego “permanente y verificable” y al Gobierno una disposición a abrir un nuevo proceso de diálogo con la banda. Por el momento, el Ejecutivo ha condicionado cualquier acercamiento a la izquierda abertzale a que ésta se distancie claramente de ETA. “O bombas o votos”, ha reiterado una y otra vez el ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, quien, junto al lehendakari Patxi López y al consejero Rodolfo Ares, marca las líneas rojas en cada una de sus actuaciones.
Además de la de Bruselas, los mediadores internacionales reconocen como un paso inicial la Declaración de Pamplona (de 24 de abril de 2010), con la que la izquierda abertzale abría “unilateralmente”, según decía el propio documento, un camino por el que decía apostar en “exclusividad” por las “vías políticas y democráticas”. La Declaración de Pamplona agradece “los emplazamientos hechos públicos” por los mediadores internacionales días antes, propone abrir una nueva negociación y tratar temas como la “desmilitarización del país, la liberación de presos políticos vascos, la vuelta de exiliados y un tratamiento justo y equitativo al conjunto de víctimas del conflicto”. Asimismo, denuncia que “el conflicto que padece Euskal Herria es consecuencia de la imposición secular que ejercen los Estados español y francés” y aboga por el “derecho a decidir del pueblo vasco”. Se trata de principios muy similares a los que suscribieron Gobierno, la banda terrorista ETA y PNV en los denominados Acuerdos de Loyola de 2006.
El presidente de los socialistas vascos, Jesús Eguiguren, además de haberse reunido con Jone Goirizelaia, abogada y ex miembro de la Mesa Nacional de Batasuna, en París a principios de abril, como anunció LA GACETA, ha estado en contacto con otros miembros de la izquierda abertzale para conversar sobre cómo debe ser la resolución del supuesto conflicto. Entre ellos destacan el mismo ex portavoz de Batasuna, Arnaldo Otegui, y el dirigente de la izquierda abertzale, Rufi Etxeberria, con quien se están produciendo los avances más importantes. No en vano, Etxeberria está considerado por la lucha antiterrorista como uno de los hombres tradicionalmente más cercano a ETA. De ahí que su presencia en estas conversaciones tenga tanta relevancia.
TEMAS RELACIONADOS: PolíticaBatasunaBrian Currin
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.
Si ya lo estás, debes iniciar sesión.
Si aún no lo estás, regístrate aquí.
Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.
Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.