El caso de los niños adoptados entre el final de la Guerra Civil y los años 80 que ahora reclaman sus padres biológicos ha puesto en el punto de mira de la izquierda a la Iglesia Católica, que en esos años ayudó a unas madres jóvenes y sin recuros y que ahora varias de sus religiosas son acusadas de 'robar niños'.
En los años de la postguerra muy pocas instituciones se ocupaban de lo que hoy en día se denomina servicios sociales. Era la Iglesia Católica, y en concreto las monjas, con sus diversas órdenes de caridad, las que hacían esa gran labor social y las que llevaban el peso y educación de los niños abandonados por sus madres o que quedaban huérfanos y sin familiares allegados que se pudieran hacer cargo de ellos.
Una de las personas que más vivió de cerca todos estos acontenicmientos fue el doctor Vela. Ginecólogo de profesión, lleva medio siglo ejerciendo la medicina y ha ayudado a traer al mundo a miles de niños, de madres de diferente condición social.
El doctor Vela, que va a cumplir 80 años, vivió como nadie aquellos tristes años para muchas madres y la ayuda desinteresada que les prestaron monjas como Sor María para sacar adelante a unos bebés, que "de otra forma hubiera acabado en abortorios ilegales -esa práctica estaba prohibida entonces en España-, en la casa de una vecina del pueblo, o en Londres", afirma el ginecólogo, donde el aborto se había convertido en un negocio redondo a partir de 1960 al declarar legal el asesinato de neonatos en el Reino Unido.
Así lo explica el doctor Vela. Cuenta desde su experiencia personal que cuando "una mujer soltera se quedaba embarazada corría un grave riesgo de exclusión social, de de deshonor ante la sociedad. Ello obligaba a ocultar el embarazo ante los vecinos e incluso a los familiares".
"Una de las opciones con la que contaban", continúa el doctor, "era el aborto; bien en España en casas particulares o centros ilegales o bien viajando a Londres".
Pero las madres que no deseaban ese fin para sus hijos, y que gracias a ello viven en la actualidad, tenían una segunda vía, que no era otra que la acción desinteresada de Iglesia Católica y de monjas como Sor Maria, relata el ginecólogo.
El doctor Vela cuenta como "muchas monjas acogían a las embarazadas en residencias, donde eran atendidas, por caridad, hasta que llegaba el momento de dar a luz". Este es el caso de Sor María, ahora imputada en el denominado por la izquierda 'caso de los niños robados en el franquismo'.
El ginecólogo defiene totalmente aquella actuación, "porque todo se hacía conforme a la Ley". Y así los recalca Vela. "Todo se realizó conforme a las leyes de la época, que no eran como las que tenemos hoy” y por las que se pretenden juzgar a Sor Maria y a otros religiosas que encontraron un hogar feliz para muchos bebés sin futuro. El doctor no duda en denunciar que no se pueden juzgar hechos que ocurrieron hace más de 40 años con las leyes actuales. "Ahora todo es diferente", aclara
"Nunca las monjas obligaban a la adopción", así lo asegura con rotundidad el doctor Vela. Cuenta que "cuando nacía el niño la madre tenía la opción de hacerse cargo o de darlo en adopción. Cuando ocurría lo segundo la Junta de Protección de Menores daba al niño en acogimiento, y la madre biológica tenía hasta un año para reclamar el bebé, que le sería devuelto si ella así lo deseaba".
"En ese proceso", insiste el doctor Vela, "sólo al año del nacimiento del bebé, la adoción seguía su curso legal. Si en ese periodo de tiempo, la madre biológica no reclamba al hijo, "se ponía en marcha toda la maquinaria burocrática con abogados y notarios, para concluir el proceso de adopción con todas las garantías posibles y acorde a la legislación vigente".
Ese trámite no se resolvía de un día para otro. El doctor Vela afirma que "sólo al cabo de dos años se conseguía la adopción plena". Una vez que ésta se hacía efectiva, prosigue el relato el ginecólogo, "la ley obligaba a eliminar todos los documentos que ligaban al niño con su madre” biológica. Por ese motivo, y no porque se destruyeron papeles por las monjas para no dejar rastro, no existe documentación sobre las adopciones de la época, ni los padres biológicos.
De hecho, en el juicio que se está celebrando uno de los padres ha echado por tierra la teoría del robo y posterior venta de los niños adoptados en esos años bajo responsabilidad de las religiosas. Alejandro Alcalde, el padre adoptivo de la supuesta "niña robada" -Pilar Alcalde- ha recalcado, que "nunca" pagaron dinero por la adopción, sino que se limitaron a abonar los gastos de manutención de la madre biológica los días que estuvo hospitlizada y de la niña, que estuvo 60 días en la incubadora, que ascendía a unas 80.000 pesetas (unos 480 euros).
Alcalde también ha señalado que Sor María le comentó que la madre de su hija adoptiva tenía escasos recursos económicos y que quería entregarla en adopción. En ningún momento tuvo conciencia de que ese proceso fuera ilegal por todos los requisitos que acmpañarón a la adopción. Entre ellos, destaca que el propio documento que acreditaba la adopción de la pequeña Pilar estaba firmado por el entonces director de la clínica, y que lo que si tuvieron que certificar fue su solvencia económica para mantener a la niña.
Las asociaciones que se han formado de los presuntos padres y madres biológicos denuncian que entre 200.000 y 300.000 niños se dieron en adopciones ilegales entre los años 40 y 80. Pero la gran pregunta que queda abierta, que nadie se hace en este caso, es que hubiera pasado con esos niños si la Iglesia no les hubiera dado a sus madres la oportunidad de que sus hijos nacieran y no se hubiera encargado de encontrales un hogar donde aseguraron su futuro.
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52 Comentarios
"ha puesto en el punto de mira de la izquierda a la Iglesia Católica,"
No sabía que robar niños y venderlos tenga que ver con izquierdas o derechas, o es un delito diferente si lo hace una persona que pertenezca a una institución como la Iglesia Católica o de las juventudes estalinistas.
La Iglesia ha cometido muchos crímenes, también los que decían ser de izquierdas o de derechas.
El primer deber del periodismo debe ser la objetividad, y no convertir todas las noticias en un panfleto ennegrecido por ideas pseudopolíticas y pseudoreligiosas.
Visto desde el punto de vista del doctor Vela, la actuación de la monja sor María Gómez Valbuena, para mi entender fue la correcta. Ahora bien, hoy en día no se ve así, pero aún existen personas que se dedican ayudar al prójimo desinteresadamente a marginados,inmigrantes,, pero por ende otros por intereses políticos, por envidias, por desgracia lo digo por experiencia y por que lo he sufrido.
Soy hijo adoptivo. Conviví durante 9 años entre monjas y personal civil y la verdad no sontan malos como dicen. simplementes sonpersonas humans como todos nosotros, (como usted, como yo etc.) He estado muy bien con mis padres adoptivos. La pregunta que hay que formularse es ¿Qué hubiera sido de mí si no hubiera sido dado en adopción?
Todos en la vida pasamos malos momentos, pero lo que duele más es que se por cula de la envdia uy de los celos, he llegado a la conclusió de que maldad no eixste.. Es la envidia lo conlleva hacer todo tipo de aberraciones.
Y por último si por ejemplo la monja hubiese actuado de mala fe solo pido que Dios la perdone. Pero habrá visto que Dios aunque nadie conoce, pero todo el mundo lo percibe, al fin pudo realizar el sueño de que madre e hija se conocieran. Lo que encuenrtro muy mnal es que se dewstruyan documentos para que un futuro estos hijos quieran encontrar a sus padres biológicos, porque eso sí nadie puede negarles ese derecho.
Si se demuestra que se ha cometido delito, los culpables a la carcel, sin más.
Ahora aqui de lo que se trata de momento es seguir dando coces a la Iglesia Catolica.
Como siempre.
Hace falta ser canallas para intentar justificar el robo de niños recien nacidos a sus propias madres, canallas pero canallas de verdad. Habies caido más bajo todavía de lo que pensaba que ya estabais, esto es increible. Dais asco, podría estar días y días diciendo la m.i.erda que sois, pero no creo ni que merezca la pena. GENTUZA.
Respecto a la pederastia o las monjas "robaniños" (habrá que demostrarlo), argumento al que acuden los enemigos de Dios y de Su Iglesia, diré que: la Iglesia no peca, pecan las personas, la Iglesia la forman los que cumplen LOS MANDAMIENTOS DE DIOS, los que pecan en la oscuridad no son verdaderos hijos de Dios.
MANDAMIENTO DE DIOS: NO LEVANTARÁS FALSO TESTIMONIO CONTRA TU PRÓJIMO, NO MENTIRÁS.
La han "pillao", con el carrito del "helao". Antes la gente se callaba, pero ahora ya hemos perdido el miedo. La iglesia y sus cuentos para niños no dan miedo.
Cristiana apostólica, me parece muy bien lo que dices. A mi me importa un bledo que tu creas en tu amigo imaginario, lo que me parece deleznable, canalla y asqueroso y un sinfín de adjetivos nauseabundos es intentar justificar el rovo de niños a sus propias madres, a sus madres legítimas, eso no tiene nombre, eso es porpio de GENTUZA.
Bueno, robo es con "b" que se me ha ido el dedo jajajaj
orgullo....... LA VIDA NO ES NINGUNA IMAGINACIÓN Y DIOS TAMPOCO
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