PUBLICIDAD
  • Imprimir
    Enviar
    6 COMENTAR
  •  
  •  
     
    Rada y Adina aprenden en casa, hablan tres idiomas y son virtuosos de la música.
    Homeschooling

    Reportaje: No queremos ir al cole

    25 NOV 2011 | Abigail Campos

    Los niños de muchas familias españolas aprenden en casa. Les sacaron de la escuela o nunca les llevaron.

  • El hijo mayor de Marta y Julio, Hadrián, llevaba fatal lo de ir al cole. Su madre cuenta que nunca se adaptó al ritmo y que los nervios le hicieron brotar alergias hasta entonces desconocidas. Respecto a ella, lo de la conciliación de la vida laboral y familiar era una utopía. “Mi vida era un desastre. Llevaba 14 años en una empresa familiar, tenía mucho agobio y no atendía a mi familia”. Entonces tomaron una decisión salomónica y sacaron a Hadrián del colegio junto a su hermana menor, Lidia. Luego llegó otra niña a la familia, Elisa, que nunca ha pisado un aula. Los padres decidieron sumarse así al movimiento de la escuela en casa, conocido también como homeschooling, por su denominación en inglés.

    Ahora han pasado dos años y todos aseguran estar encantados. Hadrián (7 años), Lidia (6) y Elisa (3) aprenden en casa y mamá, Marta García, es la vicepresidenta de la Asociación de Libre Educación (ALE), que defiende que se contemple como una vía educativa alternativa el hecho de que los padres asuman de forma integral la educación de sus hijos, tanto en los aspectos de adquisición de conocimientos y habilidades como en la transmisión de valores y principios, sin delegar ninguna de esas funciones en una institución, colegio, instituto... “Aunque tenemos 400 familias asociadas, calculamos que en toda España pueden ser más de 2.000”, explica Marta, desde su hogar en Sada (A Coruña).

    Proyecto de familia
    ¿Qué puede llevar a unos padres a sacar a los niños del cole? En la asociación hay ejemplos de muchos motivos: religiosos, morales, ideológicos o porque simplemente están convencidos de que esta vía es la más adecuada para que sus niños crezcan. La vicepresidenta de ALE recalca que, en su caso, “no se trata de un proyecto educativo, sino de familia”, y denuncia que la vida actual es perversa para la salud familiar.

    “Un niño no está preparado para ir con cuatro meses a la guardería, porque lo desapegas. Al final se llega a la vorágine del sistema educativo. Se delega tanto que, cuando te das cuenta, ya no tienes familia”, advierte.

    Los niños de Sorina Oprean, Adina y Radu, de 14 y 12 años, no han ido a la escuela jamás. Su madre, de origen rumano y casada con un español -el actual gerente de la Orquesta Sinfónica de Castilla y León- que no habla su idioma, quería que los niños fueran bilingües y temió que la escuela tradicional lo impidiera, al recibir únicamente las clases en castellano. Conoció la opción de la escuela en casa y la asumió como propia. Sus hijos, junto a los que vive en la localidad vallisoletana de Simancas, hablan hoy tres idiomas (aprendieron inglés viendo los dibujos animados exclusivamente en ese idioma) y son unos virtuosos de la música. Los dos tocan el piano, ella además hace ballet y él también sabe violín. “¿Quién puede responder a la pregunta de si sus conocimientos son equiparables a los de niños que van a la escuela? No se puede medir por el mismo rasero porque las categorías de los conocimientos son diferentes y no hay que despreciar ninguna. El aprendizaje es más elástico de lo que pensamos”, opina Sorina.

    En su caso, les enseñó a leer, escribir y las matemáticas básicas con pocos libros de texto y muchos cuadernos de vacaciones, y optó por lo que denomina aprendizaje conversacional: “Si respetas lo que ellos preguntan, sus propios intereses les abren un grandísimo abanico de conocimientos y creo que aprenden más que con la enseñanza estructurada. Pero siempre necesitan dar rienda suelta a su creatividad, durante muchas horas a la semana”.

    Sorina niega que los niños que no asisten al colegio tengan problemas de socialización. “Los míos tienen amigos de todo tipo.Les encanta estar con sus amigos y la mayoría de ellos están escolarizados”.

    El método de Marta García es bastante similar, basado en “plantar la semilla del aprendizaje” y luego confiar en los niños. “Una vez que sacamos a los niños del colegio, iniciamos un largo proceso para desescolarizarnos todos y les dejé una temporada de relajación. Por su propio aburrimiento empezaron a explorar y a querer aprender.

    Pusimos a su disposición todo tipo de materiales, fichas etc, pero sin seguir ningún currículo oficial. Por ejemplo, hace poco escucharon música en un avión y se interesaron, así que empezamos a conocer más cosas de Mozart. O dando un paseo por la playa expresaron curiosidad por las aves marinas y comenzamos con eso. Hay que relajarse un poco, tener mucha paciencia y confianza. Hadrián no ha mostrado aún interés por la lectura, pero no me agobia, porque sé que cuando le llegue el momento, en dos meses sabrá leer”.

    Otras familias optan por trasladar literalmente la escuela a casa, con las mismas asignaturas, haciendo exámenes y siguiendo el currículo oficial.

    Problemas legales
    De cara al día de mañana, si desean conseguir los títulos de enseñanza obligatoria, tendrán que esperar a los 18 años para obtener el de Secundaria, mediante exámenes libres (dos años más tarde que los chavales que hayan seguido el sistema reglado). A partir de ahí podrán acceder al bachillerato o la FP, y posteriormente a la selectividad y la universidad. Algunos padres escogen el escolarizar a sus hijos a los 12 ó 13 años, directamente en la E.S.O. En cuanto a los estudios universitarios, como otra alternativa, se puede acceder a ellos con la prueba para mayores de 25.

    Pero la escuela en casa no es una opción reconocida de manera explícita en la legislación española. Aunque la Constitución establece que la “enseñanza básica es obligatoria y gratuita”, no alude a la escolarización, lo que sí hace la LOE, quefija la obligatoriedad de ir al colegio hasta los 16 años. Existe la opción de educar a distancia y previa autorización en muy pocos casos: residentes en el extranjero, niños de familias itinerantes (el circo, por ejemplo) o que se dedican a actividades artísticas, una circunstancia en las que están poco más de 1.100 alumnos. Para los demás, no ir al cole puede suponer la apertura de un expediente de absentismo y la intervención de los servicios sociales, si existe la denuncia del centro escolar, de la policía, los vecinos, etc.

    ALE sostiene que la situación es de “alegalidad” y exige a las autoridades que se contemple esta opción de manera explícita en la legislación española. Desde la asociación recuerdan que esta alternativa de la enseñanza en familia está legalmente reconocida y regulada en muchos países del entorno geográfico y cultural, como Francia, Gran Bretaña, Portugal, Bélgica, Italia, EE UU, Australia o Finlandia.

    Mientras tanto, las denuncias de casos particulares han originado un reguero de sentencias judiciales y muchas son favorables, cuando el juez entiende que el niño no va a clases, pero no se encuentra en una situación de abandono familiar. Uno de los casos más mediáticos ha sido el de la familia de Ketty Sánchez y Michael Branson, padres de cuatro niños que estudian en casa, que acabó en la Fiscalía de Menores de Guipúzcoa aunque finalmente fue archivado al estimar que no había delito penal. Marta García lamenta que detrás de muchas denuncias haya motivos que no se relacionan con el interés por el menor: problemas en un divorcio, intereses particulares de un colegio, vecinos enfadados porque los niños hacen ruido en casa... “Estamos un poco vendidos y nos sentimos totalmente incomprendidos. Tenemos el chip de la escuela muy metido y todos preguntan por qué sacas a los niños del cole, pero nadie te pregunta por qué los llevas”.

    Para evitar situaciones de denuncias indeseadas, algunos padres optan por matricular a sus niños en escuelas libres o en colegios con base en el extranjero -la especializada es Clonara, con base en EE UU, pero presente en España desde 2002-, para luego homologar la titulación.
    Mientras, el Defensor del Pueblo, junto al Defensor del Pueblo Andaluz y el del PuebloVasco han pedido a las administraciones que estudien detalladamente esta situación de alegalidad.

    Fiscalía y profesores
    Pero, para otros, la ley es clara, como en el caso de Javier Urra, doctor en Psicología y pedagogo terapeuta de la Fiscalía de Menores de Madrid. “La educación no es sólo adquirir información, sino aprender a convivir con iguales, a saber discrepar sin enfadarse, a cooperar, a pensar que el otro también puede tener razón y eso lo aporta la escuela, donde hay un profesional que sabe enseñar y unos compañeros que cooperan en el desarrollo curricular”, advierte, por lo que añade que “ser padre es un lujo, pero intentar ser la única fuente de entender la vida de un hijo no es sólo un atrevimiento, sino un error”. Por ello asegura que, en lo que le compete, la Fiscalía de Menores de Madrid “perseguirá siempre esta limitación que hunde sus raíces en un miedo no confesado y que vulnera la legislación española que estima la educación hasta los 16 años como un derecho y un deber”.

    El colectivo de maestros también mantiene una postura bastante crítica. Carmen Guaita, secretaria estatal de comunicación del sindicato de profesores Anpe, opina que el movimiento de la escuela en casa parte de una idea equivocada. “El desconocimiento sobre la utilidad de la escolarización de un niño, que no es sólo para la transmisión de conocimientos, sino también un proceso necesario para su maduración. La escuela es el primer lugar donde conocen cómo es la sociedad y que hay personas a las que no quieren pero que igualmente deben respetar. Se transmiten valores asociados a la convivencia con personas ajenas a la familia. La educación en casa es un error, porque les priva de un aspecto importante que es la relación con sus iguales”.

  • TEMAS RELACIONADOS: SociedadEducación

  • Imprimir
    Enviar
    6 COMENTAR
  • PUBLICIDAD

    PUBLICIDAD

    PUBLICIDAD





    Para comentar debes registrarte

    Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.


    Si ya lo estás, debes iniciar sesión.


    Si aún no lo estás, regístrate aquí.


    Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.


    Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.


    Sepa más sobre nuestra política.