
El economista jefe del FMI, Olivier Blanchard, divide a los países de la zona euro en tres categorías: los que son competitivos, como Alemania; los que tienen dificultades en las exportaciones y deben mejorar su competitividad, como Grecia, Portugal y España; y los que se encuentran en un punto intermedio, como Francia.
Blanchard advierte que el hecho de que exista un tipo de cambio y una política monetaria común en la zona euro implica que estas diferencias entre países no desaparecerán "de la noche a la mañana".
De manera más global, el economista considera que pese a los últimos datos macroeconómicos, que apuntaban a un crecimiento de la economía europea mayor del previsto y a unos datos mediocres en EE UU, la situación de la economía seguirá siendo "débil", tanto en EE UU como en Europa.
En una entrevista concedida al diario francés 'Le Figaro', Blanchard dijo que los malos datos económicos publicados recientemente en EE UU, en contraste con las buenas cifras registradas por los países europeos, especialmente Alemania, han tenido una gran influencia en la opinión pública, pero advierte de que las tendencias siguen siendo básicamente las mismas. "Una golondrina no hace verano", recalcó.
El economista jefe del FMI considera que el consumo y la inversión deben impulsar ahora la demanda, aunque reconoce que ésta se enfrenta a numerosos obstáculos y, en especial, a la debilidad del sistema financiero.
Asimismo, negó que el mayor crecimiento de la economía alemana incite al Gobierno del país a ser menos riguroso en sus finanzas públicas, ya que, en su opinión, intentará beneficiarse de esta expansión para consolidar más rápidamente sus cuentas públicas. "Aunque los alemanes sean los campeones de la austeridad fiscal, su consolidación fiscal sigue siendo débil en este momento", agregó.
Por último, Blanchard rechaza que se haya dejado atrás definitivamente la crisis de deuda soberana registrada la pasada primavera en Europa, dado que países como Grecia y Portugal se enfrentan a procesos de ajuste muy fuertes y llevará años que logren un equilibrio presupuestario y solucionar sus problemas de competitividad.
En este sentido, reclama a cada gobierno europeo que presente un plan de consolidación a medio plazo que sea "coherente y creíble" y ponga en marcha medidas que convenzan a los mercados. Así, considera que no es tan importante que se cumpla el objetivo de alcanzar un déficit del 3% del PIB en 2013 como ofrecer una "perspectiva de estabilización de la deuda pública".
TEMAS RELACIONADOS: Política económicaEspañaFMI
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Si quieres entrar en el debate debes estar registrado en nuestra comunidad.
Si ya lo estás, debes iniciar sesión.
Si aún no lo estás, regístrate aquí.
Recuerda que tu comentario puede ser votado por el resto de los usuarios que estén registrados.
Revisa nuestras normas de conducta si no quieres que tu comentario sea moderado. Acceder al manual.