
Con unos activos de 71.000 millones de dólares, CIT es la quinta mayor empresa que entra en quiebra en la historia de Estados Unidos, por detrás de Lehman Brothers, Washington Mutual, Worldcom y General Motors.
La Bolsa de Nueva York ha suspendido la cotización de la financiera estadounidense CIT Group, especializada en créditos a estudiantes y pequeñas empresas, ya que el consejo de administración de la firma presentó su solicitud de acogimiento al capítulo 11 de la ley de bancarrota americana ante un tribunal neoyorquino.
Además, la financiera prevé un plan para resurgir como una nueva empresa a finales de año y para ello cuenta con el apoyo de sus acreedores.
No obstante, cabe recordar que la situación de quiebra en EE.UU es muy diferente a la española, por ello, no sería de extrañar que volviese a "renacer" como ya hiciera General Motors tras el proceso.
El NYSE precisó, mediante un comunicado de prensa, que la decisión se ha tomado en vista del anuncio de CIT de que el consejo de administración votó para declararse en bancarrota, al igual que por un plan de reorganización que cuenta con el apoyo de los acreedores de la firma. Además, se agrega que "según ese pre-plan de reorganización, todos los títulos (en cotización) de la firma deben de cancelarse ante una emergencia".
Según informa The Wall Street Journal en su edición digital, la decisión de la empresa de someterse a la protección de la ley de bancarrotas se adoptó en un consejo de administración celebrado hoy en Nueva York.
Con unos activos de 71.000 millones de dólares, CIT es la quinta mayor empresa que entra en quiebra en la historia de Estados Unidos, por detrás de Lehman Brothers, Washington Mutual, Worldcom y General Motors.
La bancarrota de esta empresa, que se vio arrastrada durante la crisis financiera por su excesiva exposición a los préstamos hipotecarios y a estudiantes con un alto perfil de riesgo, supone echar por la borda los 2.300 millones de dólares que ha invertido el Gobierno estadounidense para tratar de salvar a la empresa, según el diario.
Desde que se inició la crisis financiera, el Gobierno de Estados Unidos ha invertido cerca de 400.000 millones de dólares en el rescate de empresas con problemas, entre ellos bancos, aseguradoras y fabricantes de automóviles.
En un movimiento dirigido a suavizar la salida de la bancarrota, la empresa logró el pasado viernes alcanzar un acuerdo con el financiero Carl Icahn, que se comprometió en apoyar el plan para salir de esta situación con 1.000 millones de dólares en financiación.
La empresa, según The Wall Street Journal, cree que podrá alcanzar un acuerdo con los acreedores y levantar la quiebra antes de fin de año.
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