Madrid.- Los 350 diputados del Congreso han disfrutado de unas vacaciones de invierno desde el 22 de diciembre, fecha del último pleno, hasta hoy, día 9 de febrero. Ni más ni menos que 48 días. A principios de 2009, ante la presión de la opinión pública y los medios de comunicación, la junta de portavoces de la Cámara Baja se comprometió a pedir un informe para abordar una ampliación de la actividad laboral en el Congreso. Pero a día de hoy ni tan siquiera se ha solicitado ese informe, cosa que no ha parecido molestar a ninguno de los diputados.
Además de las privilegiadas vacaciones, durante el período de actividad del Congreso vemos que en los plenos se ausentan los escaños en varias ocasiones.